19 de Agosto de 2018

Opinión QRoo

Basura electoral

Los independientes no encuentran soluciones para responder ante las expectativas de los ciudadanos.

Compartir en Facebook Basura electoralCompartir en Twiiter Basura electoral

El proceso electoral inició desde 2017 y ha continuado, tanto para las elección federal como para las estatal sin ninguna limitación legal, excepto para los independientes que transitaron y lo siguen haciendo ante el consejo general del Instituto Nacional Electoral (INE) como los institutos estatales u OPLES que no encuentran soluciones para responder ante las expectativas de los ciudadanos que demandan condiciones de igualdad para unos y otros.

Cierto que en el universo mexicano electoral nada ha cambiado, excepto que en las etapas concluidas se derramó mucha basura y se recrudece en la supuesta campaña oficial cuya diferencia no alcanzamos a definir; las tres coaliciones y la única independiente, hasta ahora, vienen denunciando la turbia vida y actos de sus oponentes mientras las encuestas, quizás aplicadas a modo, favorecen a la de Andrés López Obrador, pero no es difícil entender que un individuo que lleva 20 en campaña no supere por mucho a los candidatos Anaya y Meade o la de la Zavala que apenas obtuvo la venia del Consejo General del INE, aunque están pendientes multas y recursos en su contra.

Todos reclaman actos de ilegalidad de los contrarios, o sea basura y más basura; todos señalan que el ejercicio de cargos públicos se desempeñaron con afectación a la sociedad en general sin considerar que el presidencialismo es criminal y se ejerce de tal manera, que los secretarios de estado deberán someterse a la voluntad del habitante temporal de Los Pinos, o no serán nombrados.

Eso formará parte del estercolero que nos espera durante los 86 días que faltan para entrar al proceso de ¨reflexión¨, tres días antes del día de la votación; prensa, revistas, radio y televisión así como las redes sociales se verán saturadas del show de los candidatos a todos los puestos en competencia electoral, anunciando sus virtudes y compromisos que serán olvidados toda vez que protesten el cargo para después volver a usufructuar el poder y prepararse para saltar en la elección siguiente, esperando engañar nuevamente al electorado.

Quintana Roo no es ajeno a la situación expuesta, solamente que en la elección también se competirá por los once ayuntamientos que van provocando licencias y renuncias a cargos que ejercieron por menos de dos años; unos buscan Senadurías o diputaciones, otros, (pocos) la reelección, pero dejando colgada la responsabilidad y que la aventura y la falta de memoria ciudadana los favorezca.

La basura está ahí, la reciclada por la partidocracia y la de los ¨brincolines¨ buscando seguir pegados a la ubre presupuestal para continuar ofreciendo basura y estiércol; todo lo valen o intentan validarlo ante una sociedad sin politizar o apática que optará, el día de la votación, por inclinarse por quien convenza con ilusionismo que nuestro país saldrá del dominio del poder y la pobreza o miseria en un sexenio o trienio.

No, no podemos continuar en la¨ esperanza¨ por decenios y procesos electorales con espantosos dispendios de recursos humanos, materiales y financieros que tanto los partidos políticos como las autoridades federales y estatales así como las electorales usan en detrimento de salarios justos y con poder adquisitivo, empleos, educación, seguridad y desarrollo socioeconómico y no la demagogia mercadotécnica que mantiene la hegemonía de candidatos basura; esperamos que la ciudadanía despierte y razone su voto en términos de una decisión y que si nos equivocamos, cuando menos, nadie nos indujo a través del cohecho o amenaza; basura y estiércol y ¡AL TIEMPO!

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios