22 de Junio de 2018

Quintana Roo

Centro de Alto Rendimiento, en el olvido

Desconocen cuando se culminará la construcción del inmueble que se ubica en medio del “desierto”.

Las áreas verdes y empastado de la cancha se han muerto por falta de agua. (Ángel Mazariego/SIPSE)
Las áreas verdes y empastado de la cancha se han muerto por falta de agua. (Ángel Mazariego/SIPSE)
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Ángel Mazariego/SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- Un año y dos meses han pasado desde que se anunció la edificación del Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Cancún, con una inversión bipartita del gobierno federal y del estado de 90 millones de pesos, una construcción que hoy agoniza y aún no se sabe cuándo será culminada, y que luce en medio del “desierto”

A simple vista es una edificación imponente, con una cancha de fútbol soccer empastada con pista de tartán alrededor, un patinódromo, dos canchas polifuncionales techadas, dos canchas de tenis y dos naves de 30 por 30 para las escuelas técnico-deportivas, además de gradas, baños y jardineras.

Todo luce en su sitio, si no fuera porque las instalaciones no cuentan con los servicios básicos de agua y luz, además de que las paredes de las naves para las escuelas técnico-deportivas sufren grietas por la falta de mantenimiento, esto sin contar que las áreas verdes y empastado de la cancha se han muerto por falta de agua y luz eléctrica, además de que los dormitorios, área de estudio y comedor, para aproximadamente 300 internos, aún no se han construido.

El 2 de noviembre de 2011, el gobernador del estado, Roberto Borge Angulo, anunció una inversión global de 98 millones de pesos para comenzar la construcción del Centro de Alto Rendimiento de Cancún, para albergar disciplinas olímpicas como box, luchas asociadas, halterofilia, tae kwon do, atletismo, judo, tenis y tiro deportivo, además de contar con la asesoría de nutriólogos, fisiatras y psicólogos, con el objetivo de posicionar a Quintana Roo entre las seis entidades del país con mayor rendimiento de sus deportistas.

El CAR quedaría terminado a finales de febrero de 2012, según informó Carlos Miguel Contreras Castillo, director de Planeación y Desarrollo de la Comisión para la Juventud y el Deporte de Quintana Roo (Cojudeq), en investigación realizada por este rotativo el 6 de febrero de 2012.

Poco más de un año ha pasado y la obra nunca se entregó oficialmente, de hecho aún no está concluida, sin embargo las selecciones de Quintana Roo ya entrenan en medio de una obra inconclusa.

Las instalaciones no cuentan con agua y luz porque, según la versión dada a los padres de familia de los seleccionados, el CAR sufrió actos de rapiña durante la ausencia de vigilancia, por lo que el inmueble deportivo quedó sin bombas de agua ni cableado eléctrico.

Esto ha provocado que los entrenadores, junto con los padres de familia, se organicen y de sus bolsillos paguen una cuota mensual al velador del inmueble, para mantener limpio y con agua los baños, para que sean utilizados por los deportistas durante sus prácticas vespertinas, ya que muchas de las jovencitas durante el entrenamiento tenían que ir a las áreas verdes de alrededor para realizar sus necesidades, bajo su propio riesgo.

Actualmente el CAR cuenta con un velador que no percibe un sueldo de la Cojudeq, sino de una de las empresas que edificó el inmueble deportivo, para vigilar y evitar más actos de rapiña.

El velador es el encargado de limpiar los sanitarios y acarrear agua de uno de los cenotes que se encuentran cerca del área deportiva.

Ricardo Moguel, entrenador de la selección estatal de fútbol soccer femenil, ganador de dos medallas de oro en la Olimpiada Nacional, es uno de los usuarios de las instalaciones y señala que la cancha de fútbol soccer no es conveniente para entrenar, pero a falta de una, tiene que adaptarse a las condiciones.

Según sus palabras, la cancha está dura y el pasto seco por falta de agua, lo que puede causar alguna lesión, como los esguinces, a sus jugadoras. 

La cancha cuenta con aspersores automáticos y programados para el riego del césped, pero a falta de electricidad y agua, éstos nunca han sido utilizados.

Raquel Córdoba, madre de familia de una de las seleccionadas y usuaria de la pista de tartán, asegura que la pista tiene huecos, lo que ha provocado lesiones en algunos jóvenes.

De lunes a viernes, alrededor de las 16 horas, el Centro de Alto Rendimiento cobra vida. Las selecciones de fútbol y atletismo acuden a prepararse para sus respectivas eliminatorias rumbo a Olimpiada Nacional, mientras que los padres de familia hacen uso de las canchas de usos múltiples mientras esperan a sus retoños.

Pero cuando el sol cae, el inmueble se convierte en un ser solitario en medio de la nada.
“En las noches a veces pasan camionetas negras a toda velocidad, lo que hago es ponerme una playera negra y esconderme (…) siempre ando con una linterna, pero cuando ocurre eso no alumbro, para que no me vean, porque como está la seguridad, da miedo; es más, sólo una vez desde que estoy aquí he visto una camioneta de policía”,  comentó el velador que lleva dos meses vigilando el área deportiva durante las 24 horas.

Para ingresar al Centro de Alto Rendimiento hay que hacerlo por el bulevar Luis Donaldo Colosio. Antes de llegar al Poliforum Benito Juárez existe una entrada de terracería, donde son contadas las casas, y luego, nada alrededor; sólo área verde.

Lo más cercano al Centro de Alto Rendimiento es el Poliforum Benito Juárez y el Centro de Rehabilitación Infantil Teletón. La ubicación fue elegida para mantener concentrados y sin distracción a los atletas de alto rendimiento, pero hoy es un “elefante blanco” vulnerable.

Durante la investigación, Novedades de Quintana Roo intentó localizar a los responsables del inmueble, para conocer la situación actual del centro deportivo y la razón por la que no se ha culminado, ni entregado.

En un principio el responsable era el administrador de la alberca olímpica, Manuel Gamboa, sin embargo en comunicación con él precisó que esa función ya no le pertenece, sino que el responsable es Normando Medina Castro, presidente de la Cojudeq.

Sin embargo, de acuerdo a la jefatura de prensa de la dependencia estatal, quien puede aclarar la situación es Carlos Miguel Contreras Castillo, director de Planeación y Desarrollo de la Cojudeq, pero nunca estuvo disponible.

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