18 de Septiembre de 2018

Quintana Roo

2013, año crucial para luchar contra las adicciones

Aproximadamente 90 mil othonenses son presa fácil del consumo de sustancias legales e ilegales causantes de adicción.

Bajo nivel educativo, represión y violencia en el seno familiar, rechazo de grupos sociales o necesidad de pertenencia a alguno de ellos, son parte de los factores que “empujan” a habitantes de la zona rural al consumo de sustancias nocivas. (Enrique Mena/SIPSE)
Bajo nivel educativo, represión y violencia en el seno familiar, rechazo de grupos sociales o necesidad de pertenencia a alguno de ellos, son parte de los factores que “empujan” a habitantes de la zona rural al consumo de sustancias nocivas. (Enrique Mena/SIPSE)
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Enrique Mena/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- Alrededor de 90 mil habitantes que se localizan en 84 comunidades de Othón P. Blanco son presa fácil del consumo de sustancias legales e ilegales causantes de adicción, debido a factores culturales, educacionales, sociales y presentar vulnerabilidad al ser abordados o incitados a consumirlas.

La directora del Centro de Integración Juvenil (CIJ) en Chetumal, Arlene Guadalupe Rivero Fernández, motiva a la estrategia preventiva como el arma principal de combate al problema que se presenta y que afecta de manera directa a menores de edad.

De acuerdo con cifras develadas por el CIJ Chetumal, son ocho mil 331 personas de la zona rural othonense las que recibieron pláticas relacionadas con prevenir el consumo de sustancias adictiva: bebidas alcohólicas, tabaco, marihuana, cocaína y medicamentos.

Rivero Fernández califica la tendencia remarcada en comunidades rurales como la falta de capacidad para responder con una respuesta negativa, ya sea por miedo o necesidad de inclusión social, a la obligación de realizar una actividad que atenta contra la salud de los mismos.

En el caso de la zona urbana, precisó que aunque persiste un grado educativo promedio de nivel bachillerato, son los más vulnerables a consumir este tipo de sustancias por el alcance que tienen adolescentes y jóvenes o disposición de lugares reglamentados o del tipo clandestino, como el caso de la capital donde 22 bares y cantinas prefieren captación de circulante a dejar escapar la venta.

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