15 de Noviembre de 2018

Opinión QRoo

Abuso sexual contra la niñez y adolescencia

La mayoría de los casos no son detectados ni denunciados.

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Hablemos Derecho
Dra. Dileri Olmedo*

El abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes es una de las peores formas de violencia contra la niñez y adolescencia. A pesar de que constituye un problema creciente en el mundo, la mayoría de los casos no son detectados ni denunciados.

La mayor parte de los casos judicializados los abusos son cometidos por conocidos y familiares, que acceden con facilidad al niño y aprovechan la confianza nacida en la convivencia. Estos actos suelen reiterarse en el tiempo, durante meses e incluso años, antes de ser descubiertos. Generalmente, quienes cometen actos de abuso sexual pertenecen al género masculino, aunque también existe una proporción minoritaria de mujeres agresoras, que se diferencian de los varones por su falta de empleo de violencia física.

Este delito implica toda interacción sexual en la que el consentimiento no existe o no puede ser dado, como: los manoseos, frotamientos, contactos, besos sexuales, el coito interfemoral, es decir, entre los muslos, la penetración sexual o su intento, por vía vaginal, anal y bucal aún cuando se introduzcan objetos; el exhibicionismo y el voyerismo, entre otros.

El abuso sexual está previsto en el Código Penal Estatal, en su artículo 129 establece:

“A quien sin el consentimiento de una persona y sin el propósito de llegar a la cópula ejecute en ella un acto sexual o lo obliguen a ejecutarlo, se le impondrá prisión de uno a tres años”.

Los delitos de abuso sexual y violación son cada vez más recurrentes en Quintana Roo, sin embargo, ni el 1% de quienes le sufren, denuncia ante el Ministerio Público. En consecuencia, esto, sumado al desinterés de las autoridades, favorece su propagación e impunidad.

Las víctimas sufren un daño irreparable a su integridad física, psíquica y moral. Se daña su derecho a la integridad, la intimidad, la privacidad y, principalmente, se vulnera el derecho a no ser expuesto a ningún tipo de violencia, abuso, explotación o malos tratos.

No sigamos propiciando estos abusos y denunciémoslos, porque no sólo dañan físicamente sino también íntegramente.

* Directora del Instituto Pericial Judicial

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