21 de Octubre de 2018

Opinión QRoo

¿Impuesto al medio ambiente en el turismo?

Cuando todos los que desarrollamos alguna actividad obtenemos una ganancia...

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Cuando todos los que desarrollamos alguna actividad obtenemos una ganancia, hacemos uso de alguna infraestructura, realizamos un trámite, nos otorgan una concesión, o simplemente obtenemos beneficio de algo, estamos sujetos a pagar impuestos o derechos.

En turismo, este tema es más común de lo que creemos, y muchas veces los pagamos sin siquiera darnos cuenta de ello, y cuando nos damos cuenta, es difícil que opongamos resistencia si en realidad entendemos que eso es necesario para mantenimiento, para procesos administrativos, para promoción, entre otros; impuesto al hospedaje, uso de muelles, derecho de no inmigrante, impuesto de uso de aeropuerto, son apenas algunos relacionados con la actividad turística.

El problema es que en los últimos años este tipo de estrategia financiera se ha satanizado, debido principalmente a la poca transparencia y la poca confianza que tenemos en su uso; en muchas ocasiones estos impuestos, recabados a través de fideicomisos o patronatos, son usados para fines diferentes a los cuales fueron generados, y esto por supuesto provoca enojo.

Pero esto no es culpa de los impuestoso de las instituciones, que finalmente son creadas con fines importantes, sino de aquellos que las administran. Por ello, ahora que surge la idea de poner un impuesto extra al turista, del cual cierto porcentaje iría a la protección y restauración de ecosistemas, hay muchos que ponen el grito en el cielo; pero en realidad suena lógico. Si debemos pagar un impuesto por el uso de aeropuerto, que se destina a poder tener una infraestructura de mayor calidad, a mí me parece bastante lógico que turistas (e incluso empresas y ciudadanos) paguemos por los servicios ambientales que nos dan nuestros ecosistemas.

Si yo voy y uso la playa, y se pagan impuestos por mantenerla limpia y en buen estado a través de la concesión y cobro de Zofemat, también deberíamos pagar por mantener una playa sana que podamos disfrutar a futuro: es decir, si sabemos que la duna costera retiene playa, deberíamos pagar para realizar proyectos para su restauración y/o conservación.

Si el manglar es un filtro natural de las aguas que vienen del continente al mar, deberíamos invertir entre todos (incluyendo un pago de impuestos) para tener un ecosistema funcional que genere beneficios a largo plazo, en lugar de invertir millones en posteriores tratamientos de agua porque ya no existe el recurso.

Y es normal que haya cierta desconfianza siempre que se habla de nuevos impuestos, en especial por casos como el impuesto al hospedaje, que en administraciones anteriores tuviera tan mal manejo; o el cobro de derechos en Áreas Naturales Protegidas, cuya idea es buena, pero la implementación y repartición de
recursos no resuelve los conflictos derivados del uso de cada área.

Sin embargo, les pediría pensáramos en la lógica de intervención de un impuesto al medio ambiente: el recurso tiene un desgaste derivado de su uso, y entre más turistas llegan al destino (o más personas viven en él) el desgaste es mayor, y, por ende, las inversiones para conservarlo serán mayores.

¿Quién debe pagar este costo de conservación? Exacto, quien usa los recursos y es responsable de su desgaste. Curiosamente, he escuchado a algunos líderes de opinión en los últimos días rechazando tajantemente el impuesto, y la verdad, le he dado muchas vueltas para entender cuál puede ser la lógica del rechazo, y no encuentro otra que el desconocimiento.

El desconocimiento de los motivos, de las razones, de la estructura, de los objetivos y de los beneficios; pareciera que el simple hecho de decir impuesto, conlleva una actitud negativa y de rechazo, sin siquiera conocer el fondo del asunto.

¿Hará más caros los viajes? No, la inversión es mínima comparada con lo que gasta un turista durante su viaje. ¿Nos hará menos competitivos? Al contrario, un destino sano en el largo plazo es mucho más competitivo que los demás. ¿O a poco no les gustaría tener recurso para un buen programa de restauración de playas que vaya más allá de poner arena para que las tormentas se la vuelvan a llevar?

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