17 de Diciembre de 2017

Cancún

Investigan las operaciones de una banda de trata de personas en Cancún

María Velázquez Chile llegó de Guatemala hace cinco meses, y fue presuntamente secuestrada en el cruce de la Tulum con Ruta 4, luego de que un hombre le ofreciera trabajo como empleada doméstica.

Estos son los datos de la ficha que hizo la Procuraduría General de la República (PGR) de la joven que desapreció el 21 de junio del 2012 entre la avenida Tulum, casi esquina con Francisco I. Madero (Ruta 4). (Redacción/SIPSE)
Estos son los datos de la ficha que hizo la Procuraduría General de la República (PGR) de la joven que desapreció el 21 de junio del 2012 entre la avenida Tulum, casi esquina con Francisco I. Madero (Ruta 4). (Redacción/SIPSE)
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Claudia Olivarría/SIPSE

CANCÚN, Q. Roo.- María Josefina Velázquez Chile es originaría de Guatemala; a los 21 años dejó su país para ir en busca del “sueño americano” que nunca encontró. Los “polleros” la abandonaron y la dejaron a su suerte en los límites con Estados Unidos, donde fue detenida y regresada a la frontera sur, en Chiapas

 
Las deudas y precaria vida de su familia, la hicieron cruzar de nuevo a México, esta vez a Cancún, donde el destino le volvió hacer una mala jugada: tiene cinco meses y 21 días en calidad de desaparecida.
 
Ella es madre soltera de origen campesino, tiene dos hijos de ocho meses y dos años, a quienes tuvo que dejar al cuidado de su madre, de 45 años, quien también atiende a un niño de una hermana que falleció, y uno más que recogió de la calle.
 
Velázquez Chile estuvo viviendo y trabajando en Chiapas; cuando quedó embarazada de un sujeto que la abandonó, decidió regresar a Guatemala con su madre. No tenía para pagar el parto y lo poco que ganaba su madre como vendedora ambulante era para la comida. La necesidad la llevó a pedir un préstamo de 100 mil pesos: con éste pagó su parto y el resto lo utilizó para pagar a los “polleros” el trasladado de ella y su hermana, de 17 años, a los Estados Unidos.
 
En el paso fronterizo fueron aseguradas por autoridades de migración que las deportaron a Guatemala. Pero en la desesperación y la angustia por conseguir dinero para pagar la deuda, decidieron trasladarse hasta Cancún, a donde llegaron en marzo de este año. 
 
Empezaron a trabajar haciendo limpieza en casas donde las contrataban, entraban a las 7 y salían a las 14:30 horas; y de las 16 a las 23 horas se ponían a vender tamales. Esta jornada laboral la hacían todos los días para juntar dinero y enviarlo a su madre en Guatemala a fin de que pudieran pagar la deuda y subsistir.
 
Un día de junio, llegó y tocó la puerta de la casa de doña Elena para pedir trabajo de limpieza; la contrataron por un día, pero al ver su efectividad y responsabilidad, le dio dos días para que le hiciera la limpieza. Velázquez Chile pidió más días, pero doña Elena ya no pudo apoyarla, porque económicamente no le era posible.
 
Ante esto solicitó si podía recomendarla con alguien más, y aunque la señora habló con varias amistadas no encontró quien le diera trabajo.
 
El jueves 21 de junio, Velázquez Chile le dijo a su amiga con la que vivía que la acompañara a la calle para ver sialguien la contrataba para hacer limpieza. Se levantaron muy temprano, poco antes de las 8 horas y caminaron sobre la avenida Tulum con dirección a la Ruta 4.
 
En la calle las abordó un joven que como si las conociera, les preguntó si sabían de alguien que quisiera trabajar en aseo doméstico. María le dijo que ella estaba buscando trabajo de limpieza, y el sujeto le dijo que la necesitaba en ese mismo momento, porque lo había mandado su patrona a buscar a una muchacha.
 
La amiga le dijo que los acompañaría, pero el sujeto le dijo que no porque su jefa se enojaba si llevaba más gente. 
 
En ese momento empezó a llover y se retiró la amiga y no vio que rumbo tomó Velázquez Chile con el sujeto; no sabe si se fueron caminando, en taxi o en camión.
 
La joven regresó a su casa y se preocupó ya que al llegar la noche María no llegaba. Al día siguiente ella y su hermana la buscaron, y estuvieron llamando a su celular. Al no tener noticias, acudieron a la agencia del Ministerio Público del Fuero Común (MPFC) conocida como “Agencia de la 89”.
 
Doña Elena pensó que Velázquez Chile no había ido a su casa a trabajar el sábado porque había conseguido otro. Sin embargo, el martes siguiente de los hechos llegó la hermana de María y su amiga a la casa de la señora para informarle que Velázquez Chile estaba desaparecida. Desde ese momento se ofreció ayudarlas: fueron a dicha agencia ministerial para ver el avance de la investigación, pero fueron mal atendidas. Luego las canalizaron con el comandante de la Policía Judicial del Estado (PJE), de nombre Juan de Dios y quien se negó a proporcionar sus apellidos.  
 
La hermana y la amiga de Velázquez Chile comentaron que en el trayecto a las instalaciones judiciales, fueron abordadas por otro sujeto en el mismo cruce de la Tulum con Ruta 4, donde desapareció la guatemalteca. El sujeto les hizo la misma pregunta que a la hoy desaparecida, pero dijeron que se espantaron y siguieron caminando ignorando al sujeto. 
 
Ambas pidieron a las autoridades que dejaran asentado lo que les había sucedido porque podría ser un indicio sobre una banda dedicada a la trata de personas, sin embargo la autoridad ministerial no dejó asentado en el expediente tal hecho.Los primeros días si les hicieron caso: realizaron un recorrido por la zona, les tomaron las declaraciones, pero hasta ese punto se quedaron los avances. Sugirieron a las autoridades judiciales que pusieran como “chivo expiatorio” a una de las jovencitas, para que pudiera detener alguno de estos sujetos que está “raptando” a las jóvenes, pero hasta la fecha no lo han hecho.
 
Sólo en una ocasión tuvieron noticias de Velázquez Chile, cuando una mujer las llamó para decirles que la había visto en una posada que se ubica en la avenida Niños Héroes, pero sólo estuvo ahí un día, al parecer con un sujeto con él que se drogaba. La hermana no logró conseguir las cámaras de seguridad para ver si era Velázquez Chile. 
 
La menor de 17 años no quiere regresar a Guatemala porque todavía tiene esperanzas de que aparezca su hermana María Velázquez Chile. 

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