25 de Septiembre de 2018

Opinión QRoo

Las bandas nubosas de 2018 azotan al gabinete

Como anticipo del huracán electoral de 2018 que amenaza con ser de categoría 5, esta semana se han dejado sentir las primeras bandas nubosas en el gabinete ampliado del gobernador...

Compartir en Facebook Las bandas nubosas de 2018 azotan al gabineteCompartir en Twiiter Las bandas nubosas de 2018 azotan al gabinete

Como anticipo del huracán electoral de 2018 que amenaza con ser de categoría 5, esta semana se han dejado sentir las primeras bandas nubosas en el gabinete ampliado del gobernador Carlos Joaquín González con la renuncia de un par de subsecretarios, al parecer por motivos meramente políticos y aspiracionales.

De manera sorpresiva, el subsecretario de Salud priista, Manuel Aguilar Ortega, presentó su renuncia al cargo con el eterno argumento de los “motivos personales” el pasado miércoles; un día, después, el subsecretario de Gobierno en la zona norte, Jesús Pool Moo, hizo lo propio, anunciando la conformación de una agrupación de tintes político-electorales llamada Generación de Esfuerzos (Genes).

El despido de Manuel Aguilar de la Secretaría de Salud (Sesa), si bien fue inesperado, no causó mayor revuelo porque su simple presencia en la posición resultaba incompatible con el gobierno del cambio, pues fue un activo priista hasta el último momento de la campaña.

Cumpliendo con su papel priista, fungió como coordinador de la campaña de Arlet Mólgora Glover a la alcaldía capitalina, y contribuyó en el trabajo proselitista para el candidato Tricolor a la gubernatura, Mauricio Góngora Escalante.

Por esos antecedentes, su nombramiento como subsecretario en esa importante dependencia causó un gran desencanto, no sólo en la sociedad que votó en contra del PRI, sino también entre los simpatizantes y aliados de Carlos Joaquín, que lo vieron siempre como un intruso.

Sin embargo, su renuncia no obedeció a esos motivos, sino a la búsqueda de integrarse a un nuevo proyecto con miras al próximo proceso electoral, que ya se visualiza en los mapas de rastreo con todo y su ruta de impacto.

Mucho más llamativa fue la renuncia del ex priista Jesús Pool Moo, político que se la jugó con Carlos Joaquín desde el principio, y que pagó el precio renunciado a la diputación local en el momento más álgido de las decisiones.

Pool Moo jamás renegó de su simpatía al proyecto de Carlos Joaquín, ni siquiera en los tiempos cuando hacerlo parecía una sentencia en su contra. Apostó fuerte en su proyecto pero no obtuvo nada de lo que buscaba: la candidatura a la alcaldía de Cancún (Benito Juárez) que finalmente quedó en manos del perredista Julián Ricalde, ni la Secretaría de Gobierno, que fue entregada al casi panista Francisco López Mena.

El ex diputado recibió como premio de consolación la subsecretaría de Gobierno en la zona norte, una posición sin duda importante, pero que no llena sus ambiciones políticas.

Determinado a cumplir su sueño de ser candidato a presidente municipal en 2018, seguramente encontró un serio conflicto de intereses con su actual jefe, Francisco López Mena, que está impulsando con todo a su hijo, el actual director de Turismo en el Ayuntamiento cancunense, Frank López Reyes, quien también quiere ser candidato.

Por el lado del PRD, la presión también es inmensa, pues están disputándose codo a codo una potencial candidatura el diputado Emiliano Ramos Hernández y el dirigente estatal del Sol Azteca, Jorge Aguilar Osorio, respaldado por su padrino Julián Ricalde Magaña.

Con todo ese mondongo de intereses cocinándose, es evidente que Jesús Pool entendió que si de verdad pretende hacerse el camino a una candidatura, tendría que hacerlo por sus propios medios y marcar distancia de su actual posición.

Sin afiliación partidista actual y aprovechando el boom de las asociaciones políticas independientes, prepara su propio proyecto para buscar cobijo en algún partido que desee reclutarlo a sus filas, con el guiño directo a Morena, el destino más deseado en la actualidad.

Jesús Pool no la tendrá fácil, ya que sin el respaldo de los partidos o del poder institucional echar a volar un proyecto político es harto complicado, como lo comprobó en su momento Julián Ricalde Magaña, quien tuvo que regresar al PRD por su bien.

Pool Moo está apostando otra vez, pero esta vez el riesgo es mucho mayor.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios