13 de Diciembre de 2018

Quintana Roo

Cuidan del asta bandera de la zona hotelera

Elementos militares amenizan las actividades de mantenimiento con música norteña, se ponen cómodos e inician su labor.

Dos camiones y una Hummer, con al menos 10 soldados, se postraron en el asta bandera de Cancún. (Jesús Tijerina/SIPSE)
Dos camiones y una Hummer, con al menos 10 soldados, se postraron en el asta bandera de Cancún. (Jesús Tijerina/SIPSE)
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Eric Galido/SIPSE
CANCÚN, Q.Roo.- Al ritmo de música norteña, elementos militares se preparan: son del contingente de mantenimiento de la bandera monumental, que se ubica en el kilómetro 5 del bulevar Kukulcán. Se relajan y bajan su equipo: una sierra, pinzas, desarmadores, etcétera,  porque el mecanismo para izarla tiene que estar en óptimas condiciones y evita alguna falla y caída.

Esta actividad la realizan cada seis meses y desde el 23 de enero del 1998 cuando fue inaugurada. Es la tercera bandera monumental más grande del país con un asta de 103.3 metros de altura.

En la administración del ex presidente Ernesto Zedillo Ponce de León se inició un programa para construir banderas gigantescas en el país, trabajo que fue asignado y dirigido por personal de la Secretaría  de la Defensa Nacional (Sedena).

Tres unidades militares: dos camiones y una Hummer, con al menos 10 soldados, se postraron en el asta bandera de Cancún la mañana del pasado lunes. Ya han pasado seis meses desde que se le dio el último mantenimiento al mecanismo.

Los soldados bajan cajas de herramienta, cables, una planta de energía, un depósito de agua potable para evitar la deshidratación, y para amenizar el trabajo o que se les haga un poco más ameno, una grabadora.

Los de mantenimiento se despojan de sus casacas camuflajeadas y sólo se quedan con su playera verde, presagian que el día va a ser muy intenso y caluroso.

Dan inicio a su trabajo, mientras que otros de sus compañeros se postran en puntos estratégicos para vigilar y reaccionar ante cualquier eventualidad.

Para empezar la jornada, una canción de banda. Al ritmo de la música y algunos entonando la letra abren las alcantarillas donde están instaladas las luces, otros inspeccionan el cable de acero, que mide 220 metros, para verificar que este en buen estado.

Sin inhibiciones estuvieron trabajando los militares, hasta el momento de que Novedades de Quintana Roo solicitó autorización para fotografías de sus actividades.

Su disciplina y pulcritud que los caracteriza regresó a ellos, los que se habían quitado la casaca se la pusieron de nuevo, la música la apagaron y el aparato lo subieron uno de los camiones.

La bandera mide 50 metros de largo por 28.5 de ancho, tiene mil 424 metros cuadrados. En tierra pesa 250 kilos y en el aire una tonelada y media, dijo uno de los militares que supervisa el trabajo de los uniformados.

La bandera también la bajan cada seis meses para darle mantenimiento: cambiarle los pedazos de tela deshilachados o cambiar todo el color, si ya está ya muy dañado. Cuando termina su vida útil las banderas monumentales son retiradas con honores e incineradas.

Una vez que concluyen el mantenimiento del mecanismo del asta bandera los elementos guardan todo su equipo; antes chequean que las luces y motores que mueven el cable de acero funcionen a la perfección para que no falle cuando tengan que izar la bandera monumental.

 

 

 

 Al ritmo de música norteña, elementos militares se preparan: son del contingente de mantenimiento de la bandera monumental, que se ubica en el kilómetro 5 del bulevar Kukulcán. Se relajan y bajan su equipo: una sierra, pinzas, desarmadores, etcétera,  porque el mecanismo para izarla tiene que estar en óptimas condiciones y evita alguna falla y caída.

Esta actividad la realizan cada seis meses y desde el 23 de enero del 1998 cuando fue inaugurada. Es la tercera bandera monumental más grande del país con un asta de 103.3 metros de altura.

En la administración del ex presidente Ernesto Zedillo Ponce de León se inició un programa para construir banderas gigantescas en el país, trabajo que fue asignado y dirigido por personal de la Secretaría  de la Defensa Nacional (Sedena).

Tres unidades militares: dos camiones y una Hummer, con al menos 10 soldados, se postraron en el asta bandera de Cancún la mañana del pasado lunes. Ya han pasado seis meses desde que se le dio el último mantenimiento al mecanismo.

Los soldados bajan cajas de herramienta, cables, una planta de energía, un depósito de agua potable para evitar la deshidratación, y para amenizar el trabajo o que se les haga un poco más ameno, una grabadora.

Los de mantenimiento se despojan de sus casacas camuflajeadas y sólo se quedan con su playera verde, presagian que el día va a ser muy intenso y caluroso.

Dan inicio a su trabajo, mientras que otros de sus compañeros se postran en puntos estratégicos para vigilar y reaccionar ante cualquier eventualidad.

Para empezar la jornada, una canción de banda. Al ritmo de la música y algunos entonando la letra abren las alcantarillas donde están instaladas las luces, otros inspeccionan el cable de acero, que mide 220 metros, para verificar que este en buen estado.

Sin inhibiciones estuvieron trabajando los militares, hasta el momento de que Novedades de Quintana Roo solicitó autorización para fotografías de sus actividades.

Su disciplina y pulcritud que los caracteriza regresó a ellos, los que se habían quitado la casaca se la pusieron de nuevo, la música la apagaron y el aparato lo subieron uno de los camiones.

La bandera mide 50 metros de largo por 28.5 de ancho, tiene mil 424 metros cuadrados. En tierra pesa 250 kilos y en el aire una tonelada y media, dijo uno de los militares que supervisa el trabajo de los uniformados.

La bandera también la bajan cada seis meses para darle mantenimiento: cambiarle los pedazos de tela deshilachados o cambiar todo el color, si ya está ya muy dañado. Cuando termina su vida útil las banderas monumentales son retiradas con honores e incineradas.

Una vez que concluyen el mantenimiento del mecanismo del asta bandera los elementos guardan todo su equipo; antes chequean que las luces y motores que mueven el cable de acero funcionen a la perfección para que no falle cuando tengan que izar la bandera monumental.

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