18 de Diciembre de 2017

Chetumal

Proyectan geoparque en Othón P. Blanco y Bacalar

La laguna y la bahía cuentan con el mayor crecimiento de arrecifes bacterianos.

La Bahía de Chetumal necesita realizar acciones de conservación en zonas de manglar. (Claudia Martín/SIPSE)
La Bahía de Chetumal necesita realizar acciones de conservación en zonas de manglar. (Claudia Martín/SIPSE)
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Claudia Martín/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- El corredor Laguna de Bacalar-Bahía de Chetumal podría alcanzar la denominación como Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad, así como de geoparque, toda vez que cuentan con el mayor crecimiento de arrecifes bacterianos (estromatolitos) en el mundo y la mayor población de manglar, convirtiéndolos en sumideros naturales de carbono.

De acuerdo con los estudios realizados en el Laboratorio de Genética de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los estromatolitos de Bacalar y los manglares de la bahía de fijan gran cantidad de carbono más de la que respiran, lo cual es de suma importancia porque el plantea atraviesa por un ciclo de aumento en las emisiones de carbono y los sistemas que contrarrestan dichos efectos pueden considerarse como territorios que cuenta con una red de lugares de importancia geológica, así como con sitios de importancia etnográfica, ecológica o cultural (geoparque).

La investigadora del Instituto de Ecología de la UNAM,  Luisa Falcón Álvarez, los ojos de todo el mundo voltearían hacia Bacalar y Othón P. Blanco, incluyendo investigadores de la NASA (National Aeronautics and Space Administration) Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio.

Recursos para Bacalar y Othón P. Blanco

“Lo anterior se puede traducir recursos para los municipios de Bacalar y Othón P. Blanco, porque pueden cobrar ‘Bonos de Carbono’. Además, vendría turismo internacional que paga más dinero por conocer un sitio que se está conservando. Habría recursos para becas de estudiantes locales, países de la Unesco harían aportaciones por la captura de carbono y nitrógeno, y bancos internaciones también podrían brindarles recursos para la conservación del medio ambiente”, expresó la doctora.

Precisó que para poder obtener, primero la denominación de geoparque y segundo los recursos por carbono, ambas demarcaciones tienen que hacer acciones de conservación, cuidado y mantención de la Laguna de Bacalar y del Santuario del Manatí, Bahía de Chetumal. 

Protección del sistema lagunar

“Las opciones que tienen para proteger el sistema lagunar de toda la zona está en cuidar que los drenajes, el sistema de alcantarillado, de fosas sépticas no vayan a desembocar a estos ecosistemas, debe haber varias plantas de tratamiento para que el agua de uso humano no se mezcle con la de la laguna o la Bahía de Chetumal. Y otra cuestión que es muy importante es la educación ambiental. Si queremos que haya actividades de tipo ecoturismo, los prestadores de servicios locales tiene que poder explicar que es un arrecife de microorganismo, por qué es importante conservarlos, explicar qué son los manglares y sobre todo evitar productos dañinos como pesticidas, herbicidas, jabones, aceites que dañen el medio ambiente”, expuso. 

Falcón Álvarez destacó que la importancia de estudiar la diversidad genética de los estromatolitos toda vez que en la actualidad está boga el uso de biocombustibles y los estromatolitos pueden ser las fuentes de bacterias que sean excelentes para hacer biocombustibles.

“Son desarrollos biotecnológicos que pueden estar asociados a la comunidad de estromatolitos de Bacalar, y al aplicar esos desarrollos tecnológicos puede haber una derrama hacia la comunidad”

Gran variedad morfológica

De acuerdo con el Instituto de Geología de la UNAM, los estromatolitos son estructuras órgano-sedimentarias que crecen adheridas al sustrato y emergen verticalmente del mismo, produciendo estructuras de gran variedad morfológica, volumétrica y biogeográfica, que mediante sus estructuras laminadas viven especies como algas, hongos, crustáceos, insectos, esporas, polen, rodofitas y fragmentos y sedimentos de todo tipo, que pueden llegar a calcificar dentro de la estructura. 

Además son los primeros formadores de zonas arrecifales, toda vez que al crecer en masa, forman arrecifes que ofrecen un ecosistema distinto para miles de especies. Ofrecen alimento, refugio, aguas tranquilas, ideal para la reproducción de peces, moluscos, crustáceos, sustrato para organismos rastreros y otros microorganismos, evitan el arrastre del sustrato por embate de las olas. Al crear nuevos ecosistemas, es probable que promovieran la especiación de muchos grupos taxonómicos a través de millones de años.

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