14 de Diciembre de 2017

Quintana Roo

Rescatista llegó en los últimos suspiros de su papá

El padre de familia sufrió un accidente en la entrada de la zona hotelera.

El accidente se registró en el 2009 en la entrada de la zona de playas. (Archivo/SIPSE)
El accidente se registró en el 2009 en la entrada de la zona de playas. (Archivo/SIPSE)
Compartir en Facebook Rescatista llegó en los últimos suspiros de su papáCompartir en Twiiter Rescatista llegó en los últimos suspiros de su papá

Francisco Naranjo/SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- Pedro Droe López es bombero rescatista oficial desde hace 10 años. Durante su trabajo se ha enfrentado a algunas situaciones que lo han motivado a seguir adelante en su vocación.

Un día de junio de 2009, sonó la alarma a las 22 horas, era un accidente en la zona hotelera, subió a la unidad de rescate ya que reportaron un accidente con una persona prensada, entrando a la zona hotelera, le cancelaron su participación en el rescate.

Sin embargo, tuvo ansiedad de seguir a las ambulancias, ya que ellas siguieron adelante. Cuando llegó al accidente, se dio cuenta que era el auto de su papá.

También te puede interesar: Niño y jovencita caen a un pozo de nueve metros de profundidad

“Seguí a la ambulancia y cuando llegué al hospital confirme que era mi papá, ese es el momento que más me ha impactado y doy gracias por haber estado ahí, en el último suspiro, aunque fue lamentable”, contó Droe López.

Su vocación empezó al visitar la Estación de Bomberos a los 10 años, a los 15 empezó a tomar cursos como oyente acerca del área de rescate, donde aprendió las rutinas que tiene que hacer.

Su jornada de trabajo es de 24 por 24 horas, en las que no solo acude en siniestros donde haya fuego, pues ha atendido a personas atrapadas en un elevador, accidentes vehiculares, personas atropelladas, estructuras o construcciones que colisionan y hasta inundaciones.

Los bomberos identifican las emergencias por el tipo de alarma que suena, puede ser un incendio, un rescate o un servicio rutinario. El equipamiento debe durar un minuto máximo en cuanto suena la alarma. 

El equipo básico que deben tener es la monja que protege la cara y el cuello, el casco, máscara de protección facial, la chaqueta que consta de tres capas, la pantalonera, las botas, guantes especiales y tanques de respiración.

“Cada vez que suena la alarma piensas lo peor y te preparas para lo peor, porque quizás sea menos y así vas con un panorama amplio para trabajar”, comentó Droe López.

En promedio el departamento de rescate del Heroico Cuerpo de Bomberos realiza alrededor de 60 intervenciones.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios