25 de Septiembre de 2018

Riviera Maya

Los aluxes me perdían...

Miguel Ángel Rivero se extravió en la selva mientras realizaba trabajos de desmonte. Fue encontrado después de 36 horas.

Luego de una intensa búsqueda, de 36 horas, en la selva de Cozumel, Miguel Ángel Rivero, fue hallado. (Irving Canul/SIPSE)
Luego de una intensa búsqueda, de 36 horas, en la selva de Cozumel, Miguel Ángel Rivero, fue hallado. (Irving Canul/SIPSE)
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Irving Canul/SIPSE
COZUMEL, Q. Roo.- Irene, hija de la persona extraviada desde el pasado lunes por la mañana, mientras realizaba trabajos de desmonte y nivelación de caminos en la selva, dijó estar agradecida, con todas las personas que se involucraron para realizar la búsqueda de su padre.

La mañana del lunes 14 de julio Miguel Ángel Rivero Heredia de 53 años de edad se encontraba realizando trabajos de desmonte y nivelación en la parte final del poblado del Cedral contratado por la empresa Ferinco, como parte de un desarrollo eco turístico, pues las brechas son utilizadas por cuatrimotos de la empresa “Wild Tour” para turistas nacionales y extranjeros.

Se perdió mientras exploraba

Rivero Heredia, decidió, según narraciones de sus familiares, explorar más allá del terreno sin apartarse de la brecha para evitar perderse entre la selva, pero después no pudo salir del lugar. Durante la primera noche, todo indica que sufrió un ataque de epilepsia que le provocó pérdida de la sensación espacio-tiempo, por lo que al reponerse decidió seguir caminando sin rumbo fijo.

De acuerdo al diagnóstico médico, presenta problemas en los riñones por la falta de agua y medicamento durante las más de 36 horas que permaneció perdido.

Ofrenda a los "Dueños del monte"

Aunque trascendió la versión de que se ofreció una ceremonia a la creencia maya para que los “dueños del monte” liberarán a su familiar, también se aclaró que las primeras brigadas de Protección Civil que entraron a buscarlo la noche del lunes, dejaban algunas botellas de agua y pan por el sendero, en caso de que al pasar por allá, ingiriera algo.

La mañana del miércoles, familiares decidieron llevar algunas ofrendas, pues en el trayecto del Cedral a la clínica, Miguel Ángel decía: “los aluxes me perdían”, notoriamente cansado y débil

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