12 de Diciembre de 2018

Quintana Roo

“Es una satisfacción salvar vidas”

El paramédico ha tenido que sacrificar el tiempo con la familia para cumplir con su labor.

Roberto Carlos Alcocer Ricalde se desempeña como paramédico. (Julián Miranda/SIPSE)
Roberto Carlos Alcocer Ricalde se desempeña como paramédico. (Julián Miranda/SIPSE)
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Julián Miranda/SIPSE
COZUMEL, Q. Roo.- “Es una satisfacción salvar vidas y pertenecer a la Cruz Roja” (sic). Roberto Carlos Alcocer Ricalde, quien tiene 24 años laborando para la Delegación de la  Cruz Roja Mexicana en Cozumel. Durante el tiempo que ha estado en la corporación ha tenido que atender a sus familiares y lo que más le conmueve es socorrer a infantes.

Perder cumpleaños, aniversarios y tiempo con la familia ha tenido que sacrificar el paramédico para cumplir su función. A pesar que sus familiares le ha pedido que cambie su empleo, se ha rehusado para poder ayudar a los enfermos o lesionados.

Roberto Carlos ingresó a la Cruz Roja el 9 de mayo de 1990 cuando tenía 12 años de edad a invitación de un grupo de jóvenes de la dependencia que visitaron la escuela secundaria donde estudiaba y que tenía el objetivo de conformar una brigada de primeros auxilios.

Formó parte de un grupo de 100 adolescentes inscritos, de los cuales actualmente solo él queda de aquella generación. 

“Sólo entre a la Cruz Roja sólo por estar con mis amigos y me llamó la atención el poder ayudar a los demás” (sic).

Cursos de primeros auxilios básicos, de paramédico básico, atención en desastres y paramédico intermedio, forman parte de su capacitación dentro de la institución.  

Durante su primer servicio en la ambulancia debió atender el caso del fallecimiento de una persona de la tercera edad en la colonia Centro, hecho que le marcó emocionalmente.

Ser paramédico es una profesión por la formación y criterio que se debe tener para brindar el servicio a la comunidad. Mi vida se basa en ayudar y mi vida es la Cruz Roja, consideró.

Sus familiares le han solicitado el cambiar de profesión para prevenir algún accidente, pero quiere continuar apoyando a la comunidad. 

“Un paramédico cuando sale de su casa tiene 90% de posibilidades de no regresar por los riesgos del trabajo, como accidentes o enfermedades” (sic).

Cuando existen contingencias climatológicas como huracanes al igual que el resto de los paramédicos de la Cruz Roja debe mantenerse de guardia y dejar a sus familias solas.

Los hechos que le han marcado la vida son casos de fallecimientos o lesiones graves de menores de edad, “no nos persiguen los recuerdos, pero cosas que no olvidamos” (sic).

Solicitó a la población que continúen apoyando a la dependencia para continuar brindando los servicios pre hospitalarios a las personas que lo requieran.  También solicitó a los conductores que les sedan el paso a las ambulancias para evitar algún accidente automovilístico.

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