21 de Octubre de 2018

Quintana Roo

Siguen combatiendo incendios cerca de Cancún

Están a punto de liquidar el siniestro “San Gabriel Agapito”, en la carretera libre Cancún-Leona Vicario.

Los tipos de siniestros varían de acuerdo a la zona del Estado. (Israel Leal/SIPSE)
Los tipos de siniestros varían de acuerdo a la zona del Estado. (Israel Leal/SIPSE)
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Licety Díaz/SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- Brigadistas de la de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y comunitarios están a punto de liquidar el siniestro “San Gabriel Agapito”, en el kilómetro 295 de la carretera libre Cancún-Leona Vicario.

Aunque ya lo tienen 100% controlado, con 80% de liquidación, avanzó 15 hectáreas más para un total de 95 dañadas. El siniestro “El Quelite”, en el kilómetro 283 de la carretera federal Cancún-Mérida, progresó cinco hectáreas más para 25, y está controlado 70%, y liquidado en 55%.

Forasteros del norte”, en el kilómetro 298, en la autopista Cancún-Mérida, avanzó también cinco hectáreas, por lo que llegó a 35, 75% de control, y 40% de liquidación.

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María N, es una de las afectadas del incendio, es originaria de Tabasco, pero hace 28 años que vive por esa localidad, contó que todos los años sucede lo mismo en la zona por esta temporada.

“Luego de varios días con humo es que amanecemos mejor, ayer en la noche había unos troncos cerca la casa con flama, pero mi esposo y yo le lanzamos cubetas con agua para poder dormir algo”, comentó.

Los tipos de incendios forestales varían de acuerdo a la región del Estado, informó Jorge David Canul Balam, coordinador de la zona norte de la Comisión Nacional Forestal (Conafor). En el caso de Benito Juárez, la vegetación es arbustiva, al predominar los árboles pequeños, de tres a cinco años de vida, generan poca basura entre hojas, ramas, pero hay mucha velocidad del viento.

“La propagación del fuego en esta región es muy rápida, puede ‘caminar’ en un día 10 kilómetros, en cambio en una selva alta va más despacio porque la filtración de aire es menor”, explicó.

La humedad del amanecer y la temperatura que baja en la tarde logra alcanzar el fuego porque la materia orgánica es sencilla, y cuando ya no tiene que consumir se extingue la flama que queda. Debido a esto es que se abren guardarrayas para el control de siniestros, pues troncos y ramas quedan encendidos, por lo que al otro día hay que volver a revisar el perímetro, añadió.

En Lázaro Cárdenas, cerca del poblado Francisco May, la vegetación es de árboles adultos de 25 a 30 metros de altura y los troncos son muy anchos, por lo que el material a trabajar es más pesado, más caídas de hojas y ramas.

El coordinador indicó que en esta zona permite a los brigadistas trabajar, y a medida que avanzan controlarlo rápido, pero la liquidación demora. Se debe a que la materia orgánica es más profunda, por lo que hay que escarbar, cuestión que lleva mayor consumo de agua. Pueden controlar el siniestro en dos días, pero la liquidación puede tardar hasta 20 días.

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