Denuncian proyecto habitacional sin permisos en Xul-Há

Ejidatarios señalan que la directiva ejidal pretende edificar viviendas, sin estudios ambientales.
|
Ejidatarios de Xul Há denuncian que se pretende edificar viviendas en dos mil hectáreas, sin realizar ningún estudio ambiental. (Javier Ortiz/SIPSE)
Ejidatarios de Xul Há denuncian que se pretende edificar viviendas en dos mil hectáreas, sin realizar ningún estudio ambiental. (Javier Ortiz/SIPSE)

Javier Ortiz/SIPSE
BACALAR, Q. Roo.- Un grupo de ejidatarios de Juan Sarabia, alertó a autoridades ambientales porque la directiva ejidal, encabezada por Ernesto Haro Gutiérrez, pretende construir una unidad habitacional en dos mil hectáreas, sin ningún estudio de impacto ambiental.

Gustavo Rangel, integrante de ese ejido, quien demandó al comisario ejidal, Ernesto Haro Gutiérrez, por despojo de su rancho ubicado a 10 metros del entronque del kilómetro 19, alertó a las autoridades ambientales en todos sus ámbitos porque se está gestando un ecocidio de grandes magnitudes.

También te puede interesar: Causa alerta la tala de árboles de gran tamaño en Xul-Há

Dijo que planos, que obran en poder de las autoridades agrarias, marcan la conformación de una unidad habitacional de mil lotes, que no cuenta con ningún estudio de tipo ambiental, además de otros terrenos que han despojado de sus actuales propietarios por la actual directiva ejidal, para convertirlos en asentamientos humanos.

Los ejidatarios de Juan Sarabia señalaron que Ernesto Haro tiene antecedentes de ecocida, con la devastación de casi 50 hectáreas de la reserva forestal del Instituto Tecnológico de la Zona Maya, donde estableció su rancho, potreros y sembradíos de caña.

Manuel Manzo Méndez, a quien pretenden despojarlo de un predio a orillas del Estero de Chac, señaló que mediante el parcelamiento, Ernesto Haro Gutiérrez e integrantes de la directiva, buscan apoderarse de predios de alta plusvalía, a pesar de tiene dueños.

Además de 118 lotes que no han sido asignados pretenden comercializar de manera individual para obtener más recursos, porque cada predio tiene un valor comercial de entre 10 y 25 mil pesos, que sumarían una cantidad aproximada de dos millones de pesos.

Los ejidatarios señalaron que Haro Gutiérrez asignó a sus allegados terrenos de grandes extensiones, entre ellos al tesorero del ejido, Hugo Valerio Yam, con un lote de tres mil 500 metros cuadrados y otro de tres mil 204 metros cuadrados y a Yadira Pacheco Aké con uno de dos mil 877 metros cuadrados, en tanto los ejidatarios recibieron parcelas de 269 metros cuadrados.

Los comuneros señalaron que Haro Gutiérrez repartió entre sus familiares 50 lotes, entre ellos su esposa y su hijo de cinco años de edad, a quien le asignó 11 lotes, según consta en la lista en poder de las autoridades agrarias y cuyo cotejo realizaron los mismos ejidatarios, quienes descubrieron el mega despojo que se orquestaba a sus espaldas y el cual motivará denuncias penales.