18 de Diciembre de 2017

Opinión QRoo

Transporte urbano en Chetumal, sin esperanza

Desde hace años, permisionarios del transporte urbano en Chetumal se han dado a la tarea con diagnósticos y soluciones medianamente inviables...

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Desde hace años, permisionarios del transporte urbano en Chetumal se han dado a la tarea con diagnósticos y soluciones medianamente inviables, tratando de implantar un sistema de movilidad para los ciudadanos de a pie.

La población citadina y conurbada sigue creciendo ante la mirada esquiva de quienes dirigen las combis en el Sindicato Unico de Choferes de Automóviles de Alquiler (Suchaa), un monopolio en detrimento de los usuarios. Lo anterior ha propiciado que millares de usuarios chetumaleños, una vez más, se queden sin transporte urbano.

Permisionarios Bahía ADO, Jet Van Car S.A. de C.V. e Investicora S.A. de C.V., han dejado tirado el servicio en Chetumal y a los usuarios citadinos; los empresarios siempre han coincidido al manifestar que las combis del Suchaa representan una competencia desleal.

“Para que en Chetumal exista un servicio de transporte urbano fijo y estable se necesita la aprobación de una concesión a largo plazo y que Sintra regule las combis del Suchaa, de lo contrario, la situación no va a cambiar”, se ha puntualizado.

Los programas oficiales no han podido resolver las necesidades de un sistema de transporte urbano digno. En primer lugar por la ineficiente y desacertada planificación y, en segundo lugar, por la existente inconformidad de los choferes de combis del Suchaa.

En el ir y venir a sus destinos cotidianos, los usuarios se trasladan en combis como en latas de sardina con apretujones e incomodidades.

La falta de transporte urbano duele a quien lo padece, y duele a quienes indigna que siendo Chetumal la capital del Estado sea ahora rehén de un servicio de combis, paupérrimo, que no les importa el desarrollo y la imagen urbana de la orgullosa e histórica ciudad. Es injusto.

Es dramática la vida de los chetumaleños de a pie, la vida del pobre urbano, víctima de la indiferencia y de la manipulación de los dirigentes del Suchaa. Agobiados por una sociedad peculiar con sus propios valores y leyes.

Y los miles de chetumaleños, entre ellos las víctimas más víctimas: los niños, mujeres, ancianos y los jóvenes, por la falta de un transporte urbano digno, que son rehenes de una injusticia.

Los usuarios citadinos irredimibles, tienen una prueba más de la contundente incapacidad de la organización del transporte urbano para lograr la equidad y la inclusión de alcanzar el desarrollo y progreso que miles de inconformes anhelan.

Ese es el drama, no hay nada para los usuarios del transporte urbano en Chetumal en lo futuro, sino de desesperanza por el mismo abandono de los transportistas urbanos y el mismo descaro con lo que son utilizados por las combis del Suchaa para explotarlos y por el destino triste y vacío por falta de transporte urbano que hoy se conoce.

El trance de la movilidad urbana es crítico, y no se ha podido mostrar el compromiso de dirigentes y empresarios, así como fortalecer la disposición de diferentes sectores de la tarea pública para trabajar en función de las necesidades de los usuarios de a pie.

Se ha hecho un énfasis utópico en la necesidad de una solidaridad que brinde una sola alternativa del sistema de transporte urbano en Chetumal, creándose una proeza imposible de alcanzar por la voracidad de los “combieros” del Suchaa.

 

 

                               Magistrados elegirán el nuevo presidente del TSJ

El próximo 8 de agosto, el magistrado presidente, Fidel Villanueva Rivero, deberá dejar la presidencia del Tribunal Superior de Justicia. Falta despejar la incógnita de quién de los magistrados asumirá la titularidad del Poder Judicial de Quintana Roo, no hay más que ir a la lista y revisar sobre quién recaerá la encomienda constitucional.

Sobre el cual propios y extraños, de cualquier preferencia, han tenido el ojo puesto en los últimos días entre los magistrados vinculantes, al magistrado M. en D. Luis Gabino Medina Burgos.

En la participación en el pleno podrá ser el elegido presidente del tribunal supremo del Estado en el ejercicio de la soberanía del Poder Judicial, se ha afirmado que las decisiones serán de carácter vinculante con la carrera judicial y, se agrega, que la ley establece las condiciones para el efectivo funcionamiento de la participación prevista.

En el ítem, de ese jaez, asaz, el magistrado Luis Gabino Medina Burgos tiene en su haber una hoja curricular sobresaliente que hace predecir que sea él el presidente del TSJ, verbigracia, el haberse conducido como Docente en la Maestría de Derecho Procesal Civil para la Universidad del Sur, plantel Playa del Carmen. Docente en la Licenciatura de Derecho para la Universidad del Sur y en la Universidad UNIMAAT, plantel Cancún.

El magistrado Medina Burgos forma parte del claustro de Maestros en la Escuela Judicial del Poder Judicial del Estado de Quintana Roo. Juez Civil de Primera Instancia en el Distrito Judicial de Cancún. Expresidente del Colegio de Jueces del Estado de Quintana Roo.

Dicho está, y en letra constitucional, la elección de los magistrados encargados de impartir la justicia en el Estado tiene el mandato de ocuparse para asegurar las condiciones del efectivo funcionamiento y de las formas de elección del titular del Poder Judicial.

Pero no estará allí por el servicio, ni por una sola palabra, debe ser por capacidad, entrega y experiencia de desarrollo en la jurisprudencia, ya que el manual de estilo oficialista será sustituido por las tareas del orden judicial.

La presión ha comenzado a aumentar a niveles exponenciales en la sociedad. Las alarmas se encendieron al faltar una justicia de obligatorio cumplimiento, máxime cuando se ahoga en problemas de injusticia ante la apatía de quienes deberían resolverlos, y no lo hicieron.

Pero ni siquiera bajo los preceptos que establece el todavía actual Presidente del Tribunal de Justicia del Estado, que vio la luz bajo el mandato de quien se supone fue líder supremo para los magistrados.

La unidad de los magistrados del Poder Judicial merece un reconocimiento por su capacidad organizativa para concretarla en un hecho de libertad notorio. Sin embargo, habrá que confiar y reflexionar bien sobre los pasos que se van a tomar en el Palacio de Justicia en los días por venir.

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