22 de Septiembre de 2018

Quintana Roo

"Su bebé nació muerto", le dijeron a una madre invidente

La falta de oxígeno que no recibió su cerebro, le provocó daños irreversibles.

José Antonio Jiménez define la forma como se gana el sustento diario es que trabaja para ayudar a las personas. (Redacción/SIPSE)
José Antonio Jiménez define la forma como se gana el sustento diario es que trabaja para ayudar a las personas. (Redacción/SIPSE)
Compartir en Facebook "Su bebé nació muerto", le dijeron a una madre invidente Compartir en Twiiter "Su bebé nació muerto", le dijeron a una madre invidente

David Sosa/SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- La manera como José Antonio Jiménez define la forma como se gana el sustento diario es que trabaja para ayudar a las personas que diariamente acuden a hacer algún trámite, a pagar algún servicio o a efectuar algún deposito monetario en las cuatro instituciones bancarias o en las oficinas instaladas en las inmediaciones de la avenida Tulum de esta ciudad de Cancún.

Muchas personas los conocen como viene-viene, otros como franeleros y aunque en algunas ciudades los consideran una carga para la sociedad, José Antonio considera que su labor es benéfica para la ciudadanía.

También te puede interesar: ¿Necesitas trabajo? Inscríbete a la próxima feria de empleo 

Afirma que no sólo ayuda a las personas que acuden diariamente a hacer alguna actividad en establecimientos, oficinas o bancos, también a ciudadanas que buscan otro medio de transporte como taxi, autobús urbano o colectivo.

“También ayudo a algunas señoras a cargar sus bolsas en lo que suben o bajan de algún vehículo o a personas con discapacidad –como yo- que van a subir o a bajar de la silla de ruedas o que van a usar sus muletas", refiere.

Su nacimiento 

Pepe Toño como le dicen sus amigos, narra que la partera que su madre contrató hace 40 años en el puerto de Veracruz, para ayudarle en las labores de parto, le dijo a su progenitora cuando ésta dio a luz: Su bebé nació muerto.

Pasaron varios minutos, cruciales para José Antonio y que lo marcaron para toda la vida, ya que esa falta de oxígeno que no recibió su cerebro, provocaron daños irreversibles que le impidieron desarrollarse como cualquier otro niño.

Otro factor que no jugo a favor de José Antonio es que su madre es invidente de nacimiento, entonces sólo hasta que tuvo en sus brazos al cuarto de sus hijos, pudo sentir  que no había nacido muerto como dijo la partera.

Los primeros 15 años de su vida José Antonio sufrió por la indiferencia de su padre, un policía municipal que buscando fortuna cambio de lugar de residencia a Chetumal, Quintana Roo.

A esa edad José Antonio  viajó con su abuela materna a Cancún para visitar a una tía que se había mudado a esta ciudad, aunque antes hizo una escala en Chetumal, donde visitaría a su padre.

Ante la negativa de éste para recibirlo, continuó con su travesía a Cancún, donde rápidamente encontró la manera de trabajar y escogió la avenida Tulum, para ganarse el sustento diario.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios