09 de Diciembre de 2018

Opinión

Aguas, José Alberto

El chetumaleño José Alberto Alonso Ovando está jugando con fuego entre las aguas...

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El chetumaleño José Alberto Alonso Ovando – titular de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) – está jugando con fuego entre las aguas, al promover un nuevo concepto de cobro a los ciudadanos por “tratamiento de aguas residuales”, propuesta que de ser autorizada por los legisladores locales afectará en la economía de miles de familias.

La iniciativa es un despropósito inaceptable, sobre todo porque a principios de 2014 empezarán a sentirse de lleno los efectos del aumento al IVA en el estado, producto de la entrada en vigor de la Reforma Hacendaria.

Lo peor es que tal propuesta es lanzada por quien pretende ser incluido en la selecta lista de ungidos para participar como candidatos a diputados federales en el proceso federal de 2015. En tales circunstancias la iniciativa es un pasaporte al suicidio político.

Este inminente zarpazo –obsequio navideño de Alonso Ovando con dedicatoria para el pueblo – calará hondo en las familias que soportan una escalada de precios, con un poder adquisitivo limitado e incluso despojadas de su fuente de empleo.    

Alonso Ovando lanzó la iniciativa al Congreso para que se apruebe esta nueva estocada a la economía local antes del 17 de diciembre, día en que se cierra el periodo ordinario de sesiones, y empezar a cobrar a partir de enero.

El servicio de agua potable, drenaje y alcantarillado que la CAPA cobra puntualmente a los ciudadanos deja mucho que desear, ya que el líquido llega sucio y no es apto para el consumo, el drenaje es inexistente en la mayor parte de las ciudades y las plantas de tratamiento no son garantía contra la contaminación.

La iniciativa de Alonso Ovando sería otro agravio en caso de que sea aprobada por el Congreso del Estado, ya que la población conserva en su memoria el desprecio de Alonso Ovando a una diputación local ganada a pulso en campaña en 2010, y que desechó en la primera quincena para tomar las riendas de la CAPA.

Por actos como el del ex diputado “Juanito” el elector se decepciona y jura que no se vuelve a tragar tantas promesas y juramentos, porque su voto fue lanzado al drenaje profundo.

En el confort de la ociosidad   

Organismos como la Comisión Estatal de Derechos Humanos, el Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo) y el Instituto de Transparencia y Acceso a la Información Pública (Itaipqroo) deben justificar con acciones positivas el presupuesto que se les asigna, precisamente cuando no hay abundancia de recursos.

Y es que sus titulares permanecen anclados en el confort de la ociosidad, y en el caso de Jorge Manríquez Centeno –Consejero Presidente del Ieqroo– tan sólo despertó para defender su posición burocrática, retornando de inmediato a su madriguera para seguir hibernando.

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