22 de Septiembre de 2018

Opinión

Apargatas, mocasines y sayonaras

La voz alpargata (apargata en el español yucateco) proviene del árabe hispánico alpargát. En maya se dice xanab k’éewel (Lit. zapato de cuero) y es parte integral del atuendo mestizo para ceremonias o vaquerías.

Compartir en Facebook Apargatas, mocasines y sayonarasCompartir en Twiiter Apargatas, mocasines y sayonaras

La voz zapato deriva del turco zabata, calzado que no pasa del tobillo, con la parte inferior de suela y lo demás de piel, fieltro, paño u otro tejido.

En maya se traduce como xanab, y existe una variedad: xanab k’éewel (cacle, o sandalia de cuero); xanab che’ (zapato de madera, zueco); xanab tso’ots (escarpín, zapato de pelo); xanab nook’ (pantunfla); xanab tsíimin (herradura de caballo).

La voz alpargata (apargata en el español yucateco) proviene del árabe hispánico alpargát. En maya se dice xanab k’éewel (Lit. zapato de cuero) y es parte integral del atuendo mestizo para ceremonias o vaquerías. Es de suela gruesa de cuatro o cinco capas de cuero, tacón de una o dos tapas, capellada redondeada y levemente torcida hacia arriba.

Las trabillas, generalmente cruzadas sobre el dorso del pie, se abrochan bajo los tobillos mediante una hebilla con la collera del talón. Los tacones de tapas de cuero permiten el rechinido al bailar, de ahí que también le llamen “chillonas”. Son hechas manualmente por talabarteros con piel de cerdo o res. Pueden ser blancas o cafés con bordados al frente. 

Las alpargatas de diario o de trabajo que usan los campesinos mayas son de un solo tirante delgado adherido a la suela, entre el dedo gordo y el siguiente, se dirige al tobillo externo, se ensarta en una trabilla, rodeando la parte superior del talón, atraviesa otra trabilla y se abrocha con el tirante diagonal anterior sobre la parte más alta del empeine. De antes se usaban alpargatas hechas con soga de henequén y suela de hule de llanta.

La voz huarache (kuarhá-che) y que en Yucatán dicen huaracha es de origen purépecha o tarasco. Especie de sandalias hechas con tiras de cuero trenzadas y suela del mismo material o de hule, que usan aún los campesinos yucatecos. Alpargatas y huaraches se venden como artesanías a los turistas.

Un calzado que se introdujo en Yucatán a mediados del siglo XX es el mocasín (del inglés moccasin, voz de origen algonquino), zapato sin forro, ligero y flexible de piel suave y suela delgada, sin cordones. Es más bien informal que ahorra el engorro de atar y desatar los lazos de los cordones y además, no dan tanto calor como los zapatos con cordones.

En Yucatán cuando uno estrenaba o usaba por vez primera una ropa o zapatos se decía que estabas “quemando”: “Mira a Pedro con sus zapatos nuevos ¡Está quemando!”. 

La sayonara (del japonés “hasta nunca”) es una antigua marca de chanclas de hule espuma muy vendidas en Yucatán.

También se escuchaba sayonada. Se cree que tiene su origen en las getas (chanclas usuales en Japón).

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios