25 de Septiembre de 2018

Opinión

Autoafirmación

Las emociones reprimidas dañan la autenticidad, evitan la intimidad y hasta pueden causar enfermedades.

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Lo más importante en la vida es: ser tú mismo.- Anónimo.

La autoafirmación es un arte que se aprende y se desarrolla, exige mostrarse lo más coherente y honesto posible con la propia vivencia, al mismo tiempo tomar en cuenta el contexto social.  Afirmarse es, ante todo, manifestar el derecho a existir, esto es, hacerse presente en sociedad.  Ninguna otra persona sabría defender sus propios derechos inviolables como uno mismo.  

Afirmarse es pedir lo que se necesita. Cada quien conoce sus necesidades cotidianas y sus aspiraciones más profundas.  A veces, por miedo al rechazo no nos atrevemos   a expresarnos y no pedimos nada. Podemos  cultivar la capacidad de pedir, ya que muchas personas se sentirían honradas en concedernos lo que les fuera posible.

Los miedos al rechazo, al ridículo, a la impotencia, a la humillación, a parecer dependientes, a tener que devolver el favor, etc., llevan a emplear estrategias ineficaces.  Hay casos en que las demandas se hacen por  alusiones e indirectas sin  expresarse claramente.  Otras personas tienen la costumbre de quejarse, esperando que los demás se sientan culpables y tal vez se acomidan a complacerlas.  

Otras se sabotean, al mismo tiempo que piden algo dan  razones para rechazar su petición.  Para pedir hay que: precisar bien lo que se pide; estar [email protected] de que está bien fundada la petición; pedir claramente, sin exigencias; ser [email protected] y considerar que el otro tiene todo el derecho a negarlo.

Autoafirmarse es expresar emociones y sentimientos. A veces los hombres tienen dificultad para expresar sentimientos de ternura, miedo y vulnerabilidad debido a falsas creencias de que son signos de debilidad y quieren conservar su autoimagen de fuerza, valentía, control, de “todopoderosos”, y no es así, pues como seres humanos todos tenemos derecho a sentir y expresar aquellos sentimientos.

Las emociones reprimidas dañan la autenticidad, evitan la intimidad y hasta pueden causar enfermedades. Hay que aprender tanto a aceptar muestras de atención y afecto como a rechazarlas cuando se percibe falta de sinceridad o una doble intención.  

Decir NO, muchas veces protege la propia libertad y autonomía.  Cada vez que se dice SI queriendo decir NO y viceversa es renegar de uno mismo.  Vale la pena el esfuerzo por cultivar la autoafirmación que suma muchos puntos para lograr una personalidad bien definida y educada.
¡Ánimo! hay que aprender a vivir.

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