19 de Septiembre de 2018

Opinión

Campañas de amor

Sonrielealweydejunto es una frase que un empresario mexicano de las telecomunicaciones utiliza en las redes sociales como grito de guerra...

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Sonrielealweydejunto es una frase que un empresario mexicano de las telecomunicaciones utiliza en las redes sociales como grito de guerra para humanizar un poco a quienes ocupan ese espacio virtual. Y pensando en ello me quedé con la imagen de la semana en este asunto de ser amable con quienes no conocemos.

El nivel de estrés y neurosis que arrastramos todos provoca enfermedades y males cada día más comunes aún en ciudades como Cancún, donde el tráfico no se parece al de urbes como la Ciudad de México, pero donde el terrorismo laboral que no siempre viene de los mandos medios es una constante.

Todos quieren generar más dinero y encontrar una forma de tener mejor nivel de vida, aun a costa de no disfrutar su propia existencia.

Una consulta telefónica de Mitofsky de 2012 indicaba que en una semana regular el 55 por ciento de los mexicanos tiene dificultades económicas, el 45 por ciento sufre problemas de tránsito, el 33 por ciento padece depresión o cansancio excesivo, el 30 por ciento suele tener alguna discusión con familiares como padres, hermanos o hijos, el 28 por ciento dice sufrir algún dolor de cabeza, el 27 por ciento tiene diferencias o discusiones con su pareja y sólo un 9 por ciento declara tener diferencias con su jefe o sus compañeros de trabajo.

Sin embargo, en esa misma encuesta, el 76 por ciento de los mexicanos consideró que vivía sin estrés de manera personal y sólo un 24 por ciento mencionó tener algo de ansiedad.

Mientras, un estudio elaborado por la compañía Regus indica que el estrés laboral en México ya se sitúa a la cabeza del ranking mundial, superando a China, que hasta ahora lideraba esta temida clasificación.

Asegura que el 75 por ciento de las personas que padecen estrés en México culpan a su entorno laboral como origen, mientras que en China esa cifra es del 73%, seguido de Estados Unidos, con un 59 por ciento.

Esta misma investigación explica que sólo en México, aproximadamente 18.4 millones de personas conviven con estrés en el trabajo. Las estadísticas señalan que los varones tienen mayor probabilidad de sufrir ansiedad que las mujeres y destacan las presiones por parte de superiores o clientes como temas primordiales, aunque la falta de estabilidad laboral, la excesiva carga de trabajo y las presiones financieras siempre contribuyen a aumentar la ansiedad. En lo que se refiere a la edad, los jóvenes de entre 18 y 30 años parecen ser los más propensos a sufrirlo.

Con este panorama que afecta la salud de muchos, y por otra, disminuye la productividad de las empresas, haciéndolas menos competitivas en un mercado cada vez más globalizado, ¿cómo pretenden que seamos amables o bien sonriamos a quien va al lado nuestro?

Por complicado que se lea, creo que la intención de ser amables puede provocar mejores resultados que gritar, ya que pareciera que la población está más propensa a la agresión que a la amabilidad.

Buscando en la red encontré una campaña organizada por la Fundación Humanismo y Ciencia para disminuir la violencia, la agresividad y mejorar las relaciones personales, que según dicen busca conseguir un mayor grado de bienestar y un aumento de la calidad de vida en España. Lo que significa que más personas en otros países persiguen este fin de no dejar de fomentar valores que contribuyen al progreso de la sociedad.

En Colombia existe un programa parecido denominado “la actitud sí cuenta”, que pretende similares fines de crear soluciones. Su objetivo es la amabilidad del trabajo en equipo.

Podríamos pensar en algo así como “muestra los dientes”, que nos quitara la mala cara que el estrés nos provoca, el gesto adusto de la jornada laboral y la angustia que permite la necesidad financiera para aumentar el número de sonrisas que nos permitan replicar el buen ejemplo solo porque sí.

Yo voto porque así sea. Todos podríamos ser embajadores de una buena causa que fomente una mejor manera de enfrentar el día. Preguntando opiniones escuché frases como “sonreír hace la vida menos agria”; “sonreír es lo único que no causa impuestos”; “sonreír es gratis” o bien “sonreír es la mejor medicina”. Quizá podemos usar la frase de moda: “Sonríe, no fue penal”.

Cualquiera que sea la intención, sonríe y que Dios nos bendiga.

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