25 de Septiembre de 2018

Opinión

La canícula y sus efectos

Se caracteriza por una reducción en las precipitaciones pluviales y el aumento de las temperaturas durante la mitad de la temporada de lluvias.

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La canícula es un fenómeno climático que cada año se registra en diversas regiones de México, principalmente en el sureste, la Península de Yucatán y algunas zonas del centro. Este fenómeno se caracteriza por una reducción en las precipitaciones pluviales y el aumento de las temperaturas durante la mitad de la temporada de lluvias; es decir, cuando transcurre el verano en el hemisferio norte. En la mayor parte del territorio mexicano la temporada de lluvias ocurre entre mayo y octubre, cuando se acumula hasta 80% de la precipitación total anual, de acuerdo con los registros de 1941 a 2015, excepto en la Península de Baja California y el noroeste del país, donde las lluvias caen en invierno. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ya publicó el inicio de la  canícula en algunas regiones del país, debido a los registros de precipitación y temperatura de junio y el comparativo de cifras de lo que va de julio. Conocida también como sequía intraestival, de medio verano o veranillo, la canícula, según los expertos,  dura 40 días, comprendidos entre los últimos de julio y todo agosto, cuando se registra la disminución en la precipitación y el aumento de las temperaturas en distintas regiones de la república.

En nuestro país, de acuerdo con la climatología, los efectos de la canícula son más evidentes en la vertiente del Golfo de México, que incluye Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Tabasco y una porción de San Luis Potosí. Hay evidencias de que en el Pacífico este fenómeno alcanza a los estados de Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas y los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo; en Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Durango, Nayarit y zonas de Chihuahua y Jalisco este fenómeno no se presenta. 

Con base en las mediciones realizadas por el SMN, junio fue un mes lluvioso, con 5.9% más de precipitaciones que la media nacional; del 1 al 13 de julio se registró una disminución de 33.1% en la precipitación con respecto a la climatología de 2014 a 2015. Hay que reconocer que, de acuerdo con estudios realizados sobre el comportamiento del periodo canicular, no es posible pronosticar con precisión la fecha de inicio, ni su duración e intensidad, ya que, en circunstancias excepcionales, en algunos lugares podría ocurrir desde junio o extenderse hasta septiembre.

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