17 de Octubre de 2018

Opinión

Medicina amarga

Nos queda la certeza de que fue una decisión correcta, ante lo inviable de la opción de endeudar en magnitudes considerables al país.

Compartir en Facebook Medicina amargaCompartir en Twiiter Medicina amarga

Antes que las buenas intenciones y deseos, la realidad termina por imponerse; así el Gobierno Federal, en un entorno económico internacional desfavorable, cuyo síntoma más claro lo constituye el descomunal  desplome, de más del 50%, de los precios del petróleo, se ha visto precisado a anunciar un drástico recorte presupuestal mediante el cual quedan canceladas, a excepción del aeropuerto de la Ciudad de México, la construcción de las obras de infraestructura que se habían anunciado para impulsar el desarrollo económico tanto nacional como regional, como el Tren Transpeninsular.

Y ante el sabor amargo de la medicina recetada sólo nos queda la certeza de que fue una decisión correcta, ante lo inviable de la opción de endeudar en magnitudes considerables al país, habiendo descartado la de crear nuevos impuestos o incrementar los ya existentes. 

Mantener la estabilidad de la economía nacional resulta prioritario para el secretario de Hacienda, a fin de impedir el deterioro de las empresas así como mantener la capacidad de compra de los consumidores.

Es en estos momentos de crisis donde puede valorarse en su exacta magnitud el daño causado por las administraciones panistas a la economía nacional por el despilfarro de los ingresos petroleros en tiempos de bonanza,  que se gastaron en el incremento irracional de los gastos de la élite burocrática, sin haber construido siquiera una sola obra de infraestructura de importancia.

Estado de Derecho.- Buena impresión causó el anuncio del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, en el sentido de que para hacer respetar el Estado de Derecho está dispuesto a usar de manera legítima la fuerza pública para impedir más bloqueos de carreteras, tomas  de  casetas de peaje así como violencia callejera en las manifestaciones de protesta. No se trata -dijo-, del endurecimiento de las autoridades frente a la protesta social, sino de asumir las responsabilidades que le corresponden como autoridad. 

Para nadie es desconocido el hartazgo de los trabajadores del sector turístico de Acapulco por el activismo de los grupos de protesta en Guerrero que los lesiona gravemente. Igual de importante resulta su invitación para que las organizaciones no gubernamentales de derechos humanos puedan tener acceso a los expedientes y a toda la información con que cuentan las autoridades para que sus observaciones puedan estar sustentadas en la realidad.

Rector Williams.- No equivoque la estrategia, en lugar de utilizar a los medios de comunicación (y algunas “organizaciones estudiantiles” afines a su administración) para presionar y amenazar a los trabajadores de la Universidad, se trata de que usted utilice el diálogo para ponerse de acuerdo con los trabajadores y una vez logrado el compromiso informárselo a la sociedad. ¿Es mucho pedir?

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios