12 de Diciembre de 2017

Opinión

De los niños 'especiales'

'El chino', un pequeño con síndrome de Down, vivirá en mi próxima obra.

Compartir en Facebook De los niños 'especiales'Compartir en Twiiter De los niños 'especiales'

Ahora que escribo sobre la vida de un niño con síndrome de down, tuve el gusto de platicar con una mujer que, buscando que su hijo se desarrolle de la mejor manera, diseñó estrategias de ayuda para otras mujeres y sus hijos.

El caso que yo relato en mi obra es el de un pequeño con síndrome de Down  apodado “El chino”. Debido a la difícil situación económica que vivía su madre, tuvo que sentarlo en su hamaca, amarrar las orillas para que el niño no se saliera, poner un cubo debajo de la hamaca para que hiciera sus necesidades fisiológicas y dejarlo ahí. La vida de “El chino” se vio reducida a mirar encorvado a través de hilos. Hasta que un acto de amor lo sacó de ese encierro y le permitió jugar futbol y correr por las calles. 

Conozco de cerca la historia de niños con capacidades diferentes que son recluidos o prácticamente abandonados por la familia. Es entendible que no sepan qué hacer con ellos, por eso me parece valioso el trabajo de Marisol, que se hizo camino en el corazón de otras mujeres y con ello llevó una mejor calidad de vida a niñas y niños con síndrome de down. 

Cuando al fin di con ella quedé sorprendida por su pasión hacia el trabajo social y su labor altruista. Una mujer inteligente y sensible que pone experiencia y conocimientos para ayudar a los otros, en este caso a los más frágiles que son los pequeños. Yo le contaba entre disgustada y apasionada las tremendas situaciones que viven estos niños criados en pobreza extrema. 

Ella me respondió: “La pobreza no tiene nada qué ver, también hay gente con nivel económico alto que no sabe qué hacer con sus niños”. Insistí con el tema de la violencia intrafamiliar y ella también: “La violencia intrafamiliar no es un mal que aqueja sólo a los pobres, la gente con recursos económicos también vive violencia. De lo que se trata aquí no es del dinero, se trata de tener amor y paciencia para acompañar a tu hijo y ayudarle a desarrollarse de la mejor manera dentro de sus posibilidades”. 

Sé que ella tiene una asociación que su familia ha cuidado por generaciones, que muchos pequeños del sur asisten temporalmente a conocer otras formas de relacionarse y vivir. Entiendo que el secreto está en el amor, palabra tan gastada y mal usada en melodramas y canciones. 

¿Seremos capaces de dejar de buscarlo y sólo darlo al otro, aunque no sea el hombre o la mujer ideal, aunque sea un niño con rasgos distintos? Yo vi ese amor en “El chino”, por eso y porque sigo creyendo que el teatro cambia el mundo, su historia vivirá en mi próxima obra.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios