23 de Septiembre de 2018

Opinión

Dime Jaguar

En 1996, el público amante del rock estaba melancólico, pues un año antes se anunció la disolución de Caifanes...

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Corría el año de 1996, el público amante del rock estaba un poco melancólico, pues un año antes se anunció la disolución de una de las bandas más representativas del género en la década de los noventa; sí Caifanes ya no sonaría más con su alineación original –hasta años después-.

Además su líder y emblema, Saúl Hernández, pasaba por severos problemas de salud que aquejaban su garganta, parecía que la historia de la banda había terminado y de fea forma pues se dio entre peleas legales entre Marcovich y Hernández, la escena no era la mejor en aquel entonces.

Hace dos décadas Saúl no se dio por vencido y trajo bajo el brazo a una nueva agrupación: Jaguares.

Con una alineación totalmente renovada - José Manuel Aguilera, guitarra; Alfonso André, batería, percusiones y segunda voz; Federico Fong, bajo y por supuesto Saúl Hernández, voz y guitarra, salió al mercado el disco “El equilibrio de los Jaguares”, una producción que hace gala de un nuevo sonido, de un nuevo concepto, temas más introspectivos y que, de cierta forma, plasmaban por lo que había pasado Saúl a lo largo de un año.

Su voz no volvió a ser la misma, perdió entonación, fuerza, pero no coraje y vicera, eso –a la fecha- sigue distinguiendo a Hernández.

El disco fue bien recibido por la crítica –claro hay sus asegunes ¿verdad Hugo García Michel?- en el disco Aguilera imprime su estilo en la guitarra, no faltaron las comparaciones con lo hecho por Marcovich en Caifanes pero esta historia era nueva y como tal tenía que escribirse con nuevos acordes y nuevos arreglos y –si la podemos llamar así- la prueba fue superada y con creces.

Jaguares fue una banda importante de rock, a lo largo del tiempo cambiaron los integrantes, salió Aguilera y entraron César “El Vampiro” y Jarris Margalli, salió Fong y entró Sabo y conforme venían los discos integrantes entraban y salían, pero el concepto iba evolucionando hasta que la banda decidió no tocar más, sin ninguna explicación, sin ningún adiós, sin gira de despedida ni nada por el estilo. Fue cuando regresó Caifanes y hasta ahora siguen, pero llámese como se llamase la banda a los rockeros le deben una producción inédita ¡con el nombre que quieran!, le hace falta al rock nacional.

Estimados lectores nos leemos la próxima semana.

Saludos y mucho rock.

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