21 de Septiembre de 2018

Opinión

Dos canales que provocan

Hoy necesitamos un canal de breaking news donde, dependiendo de las notas, los espacios se vayan modificando hacia un esquema.

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El domingo fueron los MTV Video Music Awards y no sé usted, pero yo tenía años de no presenciar una fiesta internacional tan maravillosa.

¿Por qué maravillosa? Porque fue espectacular, pero al mismo tiempo polémica, emocionante, divertida. La celebración perfecta para los requerimientos televisivos del siglo XXI.

¿Cómo es posible que me atreva a decir esto si tuvimos luminarias que fueron de lo vulgar a lo grotesco y momentos como para tirarse al suelo de la desesperación?

Precisamente por eso. Mire, a estas alturas de la historia de las comunicaciones no puede haber algo más asqueroso que una entrega de premios perfecta, limpia y glamorosa.

Ahora de lo que se trata es de estimular el debate, de provocar a la gente, de hacer que el público se vuelque en las redes sociales y se exprese.

Se lo dije hace poco cuando gozamos con los MTV Millennial Awards y se lo vuelvo a decir ahora con esta pachanga: MTV sigue fiel a sus orígenes, sigue levantando ámpula, marcando pauta y dando de qué hablar. MTV sigue siendo grande.

No sabría, ni remotamente, decirle qué parte de esa gran producción me gustó más. Lo que sí le puedo decir es que fue exquisita y que estuvo llena de grandes aportaciones tanto técnicas como artísticas y sociales.

Más allá de sus gustos personales, señor, señora, atrévase a reconocer que ahí pasó algo importante.

Ojalá que algún día, en nuestra patética perspectiva nacional, generemos algo la mitad de provocador que lo que generó ese importantísimo canal internacional de paga el domingo pasado.

Ojalá, que algún día, aprendamos y nos atrevamos a ir más allá del rating fácil, de la venta simple y de la no trascendencia de nuestras celebraciones. Ojalá.

Oiga, y cambiando de asunto, ¿ya vio lo que está pasando en MILENIO Televisión? ¿Qué? Toda una revolución.

El gran sistema noticioso 24 horas de nuestro país, desde hace algunas semanas, modificó sus estrategias de programación y producción, modificó sus escenografías y está haciendo propuestas particularmente valiosas.

¿Como cuáles? Como intercalar noticiarios fijos con un concepto llamado Más Milenio, que es una locura por donde quiera que se analice.

¿Por qué? Porque no es un noticiario, pero tampoco una revista informativa, pero mucho menos un show de análisis o de entrevistas. Es todo esto, pero es más, mucho más.

Yo lo celebro porque estoy convencido de que la televisión noticiosa mexicana de 2013 no se la puede pasar copiando lo que se hace en otros países y tampoco se puede quedar en los formatos que se inventaron hace más de 25 años.

Tiene que evolucionar, tiene que innovar, tiene que construir.

Hoy necesitamos un canal de breaking news donde, dependiendo de las notas, los espacios se vayan modificando hacia un esquema, y luego hacia otro, y luego hacia otro mucho más actual, aterrizado con las redes sociales, con el público, con las fuentes.

Eso es Más Milenio y eso es, en general, lo que desde hace unos cuantos días estamos encontrando en esa señal.

Ya no tenemos tantos espacios fijos de 15 minutos como los que teníamos antes con personalidades como Susana Moscatel y Jairo Calixto Albarrán.

Ahora tenemos cápsulas que entran y salen dependiendo de cómo se vaya generando la información. Esto es sensacional porque todo el tiempo nos está sorprendiendo y nos obliga a seguir ahí, a esperar, a buscar.

El nuevo MILENIO Televisión es muy atractivo y completamente diferente a cualquier otra cosa que exista tanto en el mercado nacional como en el internacional.

Obviamente siguen muchas de las figuras que desde siempre le han dado sentido a ese canal de paga y me queda claro que en MILENIO lo que importa no son ni los formatos ni los conductores, son las noticias.

Pero no puedo dejar de felicitar a los responsables de este proyecto por su nuevo manejo de los espacios y por darle la oportunidad de crecer a jóvenes talentos tanto de la Ciudad de México como de Monterrey.

Hay un caso que me tiene muy conmovido: Víctor Hugo Michel. Él, junto a Yuli García, conduce un nuevo espacio a las 23:00 horas.

¿Y por qué me tiene conmovido el caso de este señor? Porque creo que es uno de los más grandes talentos del periodismo joven de este país.

Víctor es un hombre con olfato, inteligencia, con sensibilidad, una persona trabajadora, que investiga, que da resultados, y a las pruebas me remito:

¿De casualidad usted ya leyó Morir en Malasia? Es el libro que el señor Michel acaba de publicar en la editorial Océano Express sobre el tristemente célebre caso de nuestros compatriotas condenados a muerte en el sureste asiático.

No sabe usted lo bueno que es, lo mucho que viene al caso.

Corra a leerlo, a darse cuenta del tamaño de periodista que tenemos en este hombre y a verlo a él y a todos los demás en el nuevo MILENIO Televisión. Le va a encantar. De veras que sí.

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