19 de Octubre de 2018

Opinión

“Eddie Reynolds y Los Ángeles de Acero”

El rock va más allá de ser un simple género musical, es -para muchos- un estilo de vida.

Compartir en Facebook “Eddie Reynolds y Los Ángeles de Acero”Compartir en Twiiter “Eddie Reynolds y Los Ángeles de Acero”

El rock va más allá de ser un simple género musical, es –para muchos- un estilo de vida. Por su naturaleza contestataria acostumbra expresar la inconformidad de las masas con respecto a la sociedad, el gobierno y las modas impuestas. 

Las diferentes disciplinas artísticas lo han tomado como inspiración, la danza, el teatro, la pintura y por supuesto el cine. 

En las carteleras se exhibe la cinta “Eddie Reynolds y Los Ángeles de Acero” en la que remarca algunas verdades que ocurren en las bandas y en la industria de la música y de las cuales me gustaría ahondar un poco.

Los tiempos de gloria y la fama pueden ser efímeros y crueles, pero nadie enseña a lidiar con ella, se piensa en el momento y no se planifica a futuro, las mieles del éxito pueden empalagar e incluso terminar, lo que puede llevar a un músico a tocar otros géneros y covers para poder subsistir ¡por muy roquero que sea!

Otro punto álgido que se habla en el filme de Gustavo Moheno, es que los que destacan son el vocalista y guitarrista y pueden envolverse en pleitos de ego y llevar al grupo a tener conflictos e incluso a su desintegración, sino pregúntenle a Axel y Slash; Page-Plant; Waters y  Gilmour; Sting-Andy Summers y  en la escena nacional, Saúl y Marcovich… Lo que es cierto es que ¡por separado nunca sonarán igual!   

Como se menciona en la cinta protagonizada por Damián Alcazar, Álvaro Guerrero, Arturo Ríos y Jorge Zárate, las disqueras en la actualidad no están dispuestas a arriesgar en una banda de rock, pues el género ya no vende, solo invierten en grupos de pop los cuales tienen una fecha de caducidad.

Pero también en este siglo XXI el internet juega un papel muy importante, las bandas de rock graban sus temas y se promocionan con sus propios medios y luchan porque su música llegue al mayor número posible de gente, los modelos de la industria cambian a la velocidad de un clic. 

Al formar una banda integras una familia, se llegan a conocer como si fueran hermanos, comparten tristezas, logros, alegrías, fracasos, acordes, escenarios, giras, eso lleva a una amistad entrañable y sobre todo que aunque pasen los años, nunca se es viejo para rocanrolear con los amigos.

El filme puede ser bueno, puede ser malo, el espectador es el que tiene el mejor juicio, lo que sí es que mientras se hable con la verdad se puede llegar a conmover.  

Para terminar les dejo algunos filmes en los que aparecen algunos íconos del rock azteca: el primero es “Cómo ves” (1986), de Paul Leduc, ahí aparece Rodrigo González, Cecilia Toussaint, y Alex Lora; el baterista de Caifanes,  Alfonso André incursiona en la pantalla grande y comparte créditos con Claudia Ramírez en “Crónica de familia”, (1985) dirigida por Diego López. Estimados lectores nos leemos la próxima semana. Saludos y mucho rock.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios