19 de Septiembre de 2018

Opinión

El honor más merecido

Leo con enorme gusto que el festival de teatro “Wilberto Cantón” está dedicado a Eglé Mendiburu, reconocida maestra y actriz yucateca.

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Leo con enorme gusto que el  festival de teatro “Wilberto Cantón” está dedicado a Eglé Mendiburu, reconocida maestra y actriz yucateca.

Como maestra del CEBA formó a importantes artistas de la escena actual. Pocas veces podemos hablar de una trayectoria tan limpia y versátil como la de esta extraordinaria actriz. Su rango actoral le ha permitido hacer desde teatro para niños, regional, clásico, experimental hasta teatro contemporáneo; y en cada género ha demostrado una brillantez encomiable.

La recuerdo caracterizada de conejo en “Alicia en el país de las maravillas”, una puesta de “La Farándula”, bailando como Soldadera, sacudiendo la falda y enseñando las piernas mientras “Tanicho” cantaba una canción mexicana.

Tomás Ceballos la ponía de ejemplo en “La honesta persona de Sechuán”, pues subía jaulas de gran altura, cubierta con una máscara y al quitársela, en el saludo final, el público siempre mostraba su asombro, pues todo ese tiempo creían que los saltos y movimientos tan arriesgados eran actuados por un actor joven.

La vi después en obras de “La Rendija” reinventándose y asumiendo las exigencias de esta compañía con proyección internacional. En 2008 recibe la beca “Creador Escénico con Trayectoria Destacada del FONCA”. Entre sus reconocimientos están el Premio Nacional a la Mejor Actriz, Trofeo Maya como actriz destacada y Medalla al Mérito Artístico. 

A Eglé la vi hace poco con sus compañeras de “La Farándula”. Fueron a ver mi obra, con esa puntualidad que a la gente mayor le hace llegar una hora antes para mirar de cerca el teatro. Al final hicimos mención de su presencia y nos despedimos con un abrazo. En tema de talento siempre habrá opiniones diversas, pero hay algo que en este caso es unánime: Eglé es una muy querida y admirada por el gremio. A todos nos llena de gusto este merecido homenaje.

Este reconocimiento es uno de tantos que seguirán. Aquel que decía que no puede hacer un buen personaje quien no ha llegado a ser  buena persona dijo bien y, en este caso, es definitivo: Eglé nos ha regalado grandes personajes porque es una gran persona. En este medio donde nos quejamos de las omisiones, tenemos un buen ejemplo.

Empieza bien Roger Metri su pronunciamiento por el teatro yucateco. No hay dicho perdido: “Honor a quien honor merece” y es que una vida dedicada al teatro sólo puede ser honrada en la máxima fiesta teatral de Yucatán.

Enhorabuena maestra; el conejo de Alicia seguirá corriendo por los escenarios y su reloj de bolsillo aún no marca retirada, pues artistas como usted quedan para siempre en la historia.

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