25 de Septiembre de 2018

Opinión

El PRI no tiene retadores

Desde 1993 los dos partidos de oposición al PRI –PAN y PRD – no enfrentaban un escenario tan adverso rumbo a la elección crucial...

Compartir en Facebook El PRI no tiene retadoresCompartir en Twiiter El PRI no tiene retadores

Desde 1993 los dos partidos de oposición al PRI –PAN y PRD – no enfrentaban un escenario tan adverso rumbo a la elección crucial en la que estará en juego la gubernatura, 10 presidencias municipales y 15 diputaciones locales. En cambio, el PRI se desplaza como en sus tiempos de gloria, cuando se daba el lujo de alimentar a su oposición amaestrada.

Demolido el ex alcalde perredista de Cancún, Julián Ricalde Magaña, la oposición no cuenta con una figura capaz de fortalecerse rumbo a la contienda estelar, ya que fueron desactivadas dos amenazas que pusieron en jaque al PRI en sucesivas batallas: Juan Ignacio “Chacho” García Zalvidea y Gregorio “Greg” Sánchez Martínez.

Mientras el “Chacho” fue una compleja amenaza para Félix González Canto como candidato a la gubernatura en 2005, Greg Sánchez fue un desafío similar en el proceso de 2010, pero fue capturado en el aeropuerto internacional de Cancún cuando la campaña iba entrando en calor.

Incluso, en 1999 Don Gastón Alegre López puso en jaque al candidato priista Joaquín Hendricks Díaz, quien como chetumaleño tenía nula presencia en el complicado norte, donde un candidato postulado por el PRD tiene siempre mucho a su favor.

El PRI tiene muchas figuras para la batalla estelar, pero la oposición presenta escenarios desolados, con opciones sin peso e incluso derrotadas con frecuencia en las urnas. Por ello estos partidos deben fomentar el surgimiento de nuevos talentos con arrastre popular para no enviar a una derrota segura a Alicia Ricalde Magaña, Yolanda Garmendia Hernández, Mercedes Hernández Rojas, Patricia Sánchez Carrillo y Luz María Beristain Navarrete, “Lady Senadora”.

Incluso, el PAN se dio el lujo de prescindir de Marybel Villegas Canché, asimilada de inmediato por el PRI como candidata a una diputación local de la que se apoderó sin mucho esfuerzo quien fue diputada perredista a partir de 2005 y que dio el salto al PAN, para finalmente ponerse la casaca de priista.

De nada sirve la presencia de los dirigentes del PAN y PRD en Cancún, ya que ese polo turístico tiene un comportamiento inercial y con frecuencia rechaza al PRI, no precisamente como resultado de acciones de tales presidentes de partido. 

El PRI cuenta con todo tipo de figuras para dar la batalla en plan grande, mientras la oposición permanece en estado catatónico, dándose el lujo de desperdiciar el tiempo y sin preparar cuadros competitivos.

Por ello se afirma con justa razón que el desprendimiento de un priista es la única posibilidad que tiene la oposición para competir, aunque las experiencias han sido desastrosas para PAN y PRD en un puñado de entidades, ya que el priista desertor marca de inmediato su distancia.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios