Es una prostituta de la política

Manuel Espino es una prostituta de la política, me dice Miguel Ángel Yunes, lo contrató el gobierno de Javier Duarte para presentar esta denuncia.
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Manuel Espino es una prostituta de la política, me dice Miguel Ángel Yunes, candidato por el PAN a una diputación local en Veracruz, candidato a la gubernatura en 2010 (obtuvo un millón 300 mil votos, fue segundo lugar atrás del priista Javier Duarte) y personaje de sobra conocido en la política nacional.

Espino, ex presidente del PAN, promotor de la candidatura de Enrique Peña Nieto, demandó ayer a Yunes por enriquecimiento ilícito.

—Prostituta —recalca Yunes—. Apareció intempestivamente. No tiene presencia ni intereses en Veracruz. Lo contrató el gobierno de Javier Duarte para presentar esta denuncia y otra contra mi hijo. Es el difusor del trabajo sucio.

Le pregunto si tiene pruebas. Asegura que sí, que presentará un documento completo que involucra “a otro pillo, Enrique Jackson”; a la empresa de J.J. Rendón, “especialista en guerras de lodo”; al periodista Ramón Alberto Garza y al propio Duarte, por haber contratado al reconocido diseñador Danilo Black para “tomarles fotos a los candidatos del PRI, para hacerles arte con los recursos del gobierno”.

Habrá que ver esas pruebas. Yunes, por lo pronto, enmarca las denuncias como una reacción del gobernador de Veracruz por “la acusación que hicimos contra él y 56 funcionarios estatales y federales por el uso electoral de los programas sociales: una denuncia que cambió a México, como se está viendo con lo que ha pasado en el Pacto por México”.

—¿Todo es una reacción del gobernador?

—Así es. Javier Duarte no ha entendido que este país ya cambió.

—¿Espino habla de varias propiedades tuyas en el extranjero?

—Tengo un departamento en Miami, comprado hace 15 años con una hipoteca. Nada más.