14 de Noviembre de 2018

Opinión

Escuelas de tiempo completo

Según la Encuesta Nacional de Nutrición, en Quintana Roo, 70 de cada 100 personas...

Compartir en Facebook Escuelas de tiempo completoCompartir en Twiiter Escuelas de tiempo completo

Según la Encuesta Nacional de Nutrición, en Quintana Roo, 70 de cada 100 personas tienen problemas de obesidad y sobrepeso, estadística preocupante, en particular si de ese porcentaje, muchos son niños de entre seis y 12 años, es decir, que estudian la primaria. 

Recordamos que en nuestra niñez, al ver a un niño gordito se decía que estaba hermoso, contrario a lo que se mencionaba si el pequeño era delgado; pero en esos tiempos, el problema del sobrepeso y la obesidad no alcanzaba cifras alarmantes.

La falta de una cultura alimentaria en nuestros hogares, que se traduce en un alto consumo de alimentos ricos en grasas y azúcares, además del sedentarismo, ha puesto a México en el segundo lugar del mundo con mayor número de casos de personas gordas que obviamente están enfermas.

La Secretaría de Educación Pública instrumentó en 2010 el Acuerdo Nacional de Salud Alimentaria, preocupada por el alto índice de niños en edad escolar con problemas de sobrepeso y obesidad.

Entre las acciones que se llevan a cabo desde entonces, está la capacitación para el manejo de alimentos saludables en los planteles escolares de nivel básico, que en el caso del Programa de Escuelas de Tiempo Completo (PETC), incluyen cocina y comedores.

En Quintana Roo, el PETC comenzó con mucha reticencia por parte de los padres de familia, porque sus hijos se quedarían más horas en la escuela primaria, pero comenzaron a darse cuenta que el Programa tiene importantes ventajas para sus hijos, como consumir alimentos saludables y en condiciones de higiene.

A pesar de ello, el Programa de Escuelas de Tiempo Completo, aún tiene algunos detractores que con malas intenciones, fomentan rumores sobre supuestos abusos cometidos en la operación del Programa, especialmente en la elaboración de los alimentos, persiguiendo  intereses personales que van en contra del interés general.

El PETC otorga un apoyo de ocho pesos diarios por cada alumno para la compra de productos perecederos como carne, frutas y verduras, en tanto que el DIF Estatal suministra víveres con los que se preparan los desayunos fríos y calientes, al costo de dos pesos diarios por cada alumno, pero hay otro tipo de gastos que no están contemplados en estos apoyos, como son los pagos de gas y agua sobre todo, por lo que se requiere la contribución de los padres de familia.

Los rumores en contra del PETC, surgen de la inconformidad de personas que antes vendían productos saturados de grasa y azúcares a los alumnos y ahora ven amenazados sus intereses, al introducirse en las escuelas alimentos saludables a precios muy accesibles para los padres de familia, que en su gran mayoría, están de acuerdo en que sus hijos dejen de consumir alimentos chatarra que atentan contra su salud.

Es importante que los paterfamilias no se dejen llevar por información tergiversada de quienes sólo intentan perjudicar el funcionamiento de un Programa que si bien aún tiene ciertos detalles que corregir, está buscando solucionarlos para seguir apoyando no sólo en la enseñanza de los niños, sino en fomentar una cultura alimentaria.

Anteponer los intereses particulares de unos cuantos por encima de la salud de miles de estudiantes de nivel básico, es en primer lugar inadmisible, pero sobre todo, un ejemplo de una mezquindad insultante que de ninguna manera puede aceptarse.

Dicen que mucho ayuda el que no estorba, así que aquellos que no están de acuerdo en que los niños consuman alimentos saludables en la escuela, mejor que comiencen a pensar que al final, sus propios hijos podrían pagar las consecuencias.

El Programa de Escuelas de Tiempo Completo no se originó por algún capricho de la autoridad educativa, sino producto de un amplio estudio sobre la necesidad de que los alumnos estudiaran más horas para mejorar su aprendizaje y lo hicieran en condiciones más favorables, que incluye el consumo de alimentos altamente nutritivos, pagando una cuota de recuperación muy baja.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios