15 de Octubre de 2018

Opinión

El espeluznante crimen de La Jardinera

El pasado día 23 se cumplieron 40 años de uno de los más horrendos homicidios de la entonces apacible Mérida de los años 70.

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El pasado día 23 se cumplieron 40 años de uno de los más horrendos crímenes de la entonces apacible Mérida de los años 70. El triple homicidio de la casa de la esquina de las calles 65 y 72, conocida tradicionalmente como 'La Jardinera', el cual sacudió a la sociedad yucateca de entonces.

Aquel aciago día, lunes 23 de febrero de 1976, el carpintero José Candelario Mis Paredes (a) 'Cando', de 29 años, acudió temprano al domicilio del matrimonio Poveda Ricalde, personas dedicadas al agiotismo, a realizar unos trabajos de su oficio.

Aprovechando su estancia en la casa, del barrio de Santiago, el ebanista intentó persuadir a la señora Eneida Poveda Ricalde de Mendoza, de 37 años e hija del matrimonio, para que le prorrogara una deuda que tenía con ella, en la que iba de por medio su humilde vivienda ubicada en la colonia Santa Rosa. Como no pudo convencerla y como –declararía después el asesino– la mujer le contestó con dureza, se ofuscó y sin mediar más palabras la emprendió a golpes de martillo y formón contra ella.

Al oír los gritos, la madre de la mujer, Eneida Ricalde de Poveda, de 73 años, acudió en auxilio de su hija, pero también fue atacada mortalmente por el enloquecido homicida.

Sediento de sangre y fuera de sus cabales, Mis Paredes también agredió al Dr. Arcadio Poveda Cárdenas, de 76 años, al que hirió gravemente –le lesionó con el formón el marcapasos que tenía–. Las mujeres murieron en el acto. El galeno falleció días después.

Solo salvó la vida la sirvienta Luz María Estrella Balam, quien poco antes salió al pequeño jardín del frente a regar las plantas. 'Cando', quien no quería dejar ningún testigo de su orgía de sangre, abrió el pequeño postigo de la puerta y le dijo a la muchacha que su patrona  la estaba llamando, pero al ver al multihomicida bañado con la sangre de sus recientes víctimas, la doméstica despavorida corrió para dar aviso a los vecinos.

El carpintero asesino, que escapó raudo por el portón lateral que da a la calle 72, fue detenido ocho horas después de haber cometido esos horrendos crímenes, en su propio domicilio, donde ocultó en un armario las herramientas y su ropa aún manchadas de sangre.

Mis Paredes salió libre hace varios años por buen comportamiento. Los asesinados eran padres y hermana del eminente científico yucateco Arcadio Poveda Ricalde, y la madre muerta era hermana y tía respectivamente del esposo de la prestamista Elda Zurita Azcorra de Ricalde y Cynthia Sué Ricalde Zurita, ambas asesinadas también salvajemente en su casa del mismo barrio de Santiago el domingo 22 de agosto de 1999. Cosas de la vida. 

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