17 de Agosto de 2018

Opinión

Incertidumbre, parte de la vida

Muchos planes no se concretan, muchas cosas no suceden conforme lo organizado. Aun así, es importante creer en nosotros mismos y en nuestras posibilidades.

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Vivir es nacer cada día-  Erich Fromm 

Tenemos que vivir con el hecho de que no existen certezas absolutas ni para nosotros ni para los demás. No hay seguridades definitivas en la vida. La vida es dinámica y finita. Algunas personas pierden los estribos cuando las cosas no salen conforme esperan y desean, otras disciernen que es lo mejor y lo posible según el caso, responsabilizándose por lo que hicieron o dejaron de hacer e intentándolo de nuevo. 

Lo mejor es mantenernos abiertos a los imponderables de la vida. No es sano atormentarnos con expectativas. Cuando algo sale bien, hay que alegrarnos y cuando no, hay que asumirlo. Las cosas son como son. No podemos cambiarlas. Lo importante es no quedar atrapados en sentimientos negativos, renegando de nuestra “mala suerte”. Si lo que depende de nosotros lo hemos hecho lo mejor posible o hemos dado lo mejor de nosotros mismos con libre voluntad y por convicción, eso basta, es suficiente.

Lo demás depende de las circunstancias, de la naturaleza y de otras personas. Tal vez nos molestemos de momento por el inconveniente, mas no hay que seguir alimentando el enojo. Podemos ser más independientes respecto a las circunstancias externas. Siempre hay alternativas y opciones para salir avante, a veces con heridas emocionales que, si dejamos de “acariciarlas”, sanarán para abrirnos de nuevo a la próxima llamada de la vida. 

Muchos planes no se concretan, muchas cosas no suceden conforme lo organizado. Aun así, es importante creer en nosotros mismos y en nuestras posibilidades. Esto nadie lo puede hacer más que uno mismo. Las reacciones de los otros no dependen de nosotros. Hay que desechar la mala costumbre de querer cambiar a otras personas o de intentar convencerlas para que respondan a nuestras expectativas. Como dijo G.K. Chesterton “El problema del otro es que es otro”. 

Sería maravilloso no tomarnos de manera personal cualquier reacción de otra persona. Seríamos capaces de estar cercanos a ella sin expectativas para percibirla en su individualidad, con sus posibilidades y sus limitaciones. 

Las personas pueden evolucionar, desarrollarse, modificar y crecer al recibir el respeto amoroso tuyo y mío. Lo cual requiere tiempo… y una gran y serena apertura interior. ¡Todo será mejor para todos!

¡Ánimo! hay que aprender a vivir.

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