19 de Octubre de 2018

Opinión

La falacia del cupo

No hay excusas para el que en verdad quiere prepararse.

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Recién se llevó a cabo el examen de admisión a la Universidad Autónoma de Yucatán. Es un dato público y al alcance de los estudiantes que ofrece únicamente 3,500 lugares en cada proceso de inscripción para sus cuarenta y cinco carreras, que es su cupo límite. 

Como de costumbre volvemos a encontrar en algunos medios la fastidiosa cantaleta “La Uady rechaza alumnos”, falacia que se repite y no entiendo a qué intereses obedece, como no sea poner en evidencia a una institución que goza del prestigio y reconocimiento de todos los yucatecos y más allá. 

Para conocimiento de estos desinformados, la Uady ofreció la misma oportunidad a los más de 11,800 aspirantes que se presentaron el 25 de mayo pasado. Las mejores puntuaciones de la prueba tendrán acceso.  

Es de suponer que los restantes 8,306 aspirantes que no lograron la inscripción hicieron un plan ante tal eventualidad: esperar un año y tomar de nuevo el examen, incorporándose en el ínter al mercado laboral. Buscar lugar en universidades privadas,  con el gasto que esto implica. Por fortuna existen planes privados de financiamiento que permiten estudiar ahora y pagar después, así que no hay excusas para el que en verdad quiere prepararse.

Es legítima aspiración de todo mexicano obtener un título universitario. Pero como nunca antes,  los estudiantes de secundaria deben plantearse opciones (especialmente cuando la posibilidad de entrar en la Uady es del 30%) y discutir con sus padres planes alternos de acción. La realidad laboral del país dice que un joven deberá considerar si invierte ocho años  de preparatoria y carrera para encontrarse al final con que Yucatán no produce la suficiente oferta de trabajo para todos los egresados, y la que existe  es con escaso sueldo.

Existen instancias donde se ofrecen carreras técnicas cortas y especialización en oficios importantes, como el Conalep y la UTM, donde los jóvenes pueden desarrollarse en el ambiente técnico y obtienen las competencias laborales útiles para mejorar su posición e ingreso. 

Es indispensable que los educandos inviertan tiempo en averiguar la mejor manera de estudiar para evitar ser parte de la creciente estadística que señala que el 55% de los egresados universitarios trabajan en un área diferente de aquella en la que se educaron o se subemplean. Vaya biem.

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