22 de Septiembre de 2018

Opinión

La gesta de la “tweetpendencia”

Hace 205 años, después de la madrugada de “El Grito”, Miguel Hidalgo y sus huestes estaban...

Compartir en Facebook La gesta de la “tweetpendencia”Compartir en Twiiter La gesta de la “tweetpendencia”

Hace 205 años, después de la madrugada de “El Grito”, Miguel Hidalgo y sus huestes estaban con el ánimo caldeado y ansiosas por saldar cuentas con el enemigo, sin medir consecuencias, tirándole a quien se dejara o tuviera pinta de no comulgar con sus ideas. 

Dentro la turba formada por arrieros, mineros, artesanos y demás, los criollos Ignacio Allende y Juan Aldama, azorados ante el poder descomunal que lideraba el cura de Dolores, intentaron poner orden e instruir en los oficios militares a los alzados, con escaso éxito. Los desmanes que causó el movimiento insurgente fracturaron la unidad de sus líderes, especialmente entre Hidalgo y Allende. 

La megalomanía del Padre de la Patria llegó a puntos de extrema preocupación, pues no solamente permitió tropelías y crueldades en Guanajuato y Guadalajara o aceptó que le llamaran “Generalísimo de América”, también ignoró las recomendaciones de sus allegados, amparado en el cariño y afinidad que su gente le tenía. 

En octubre de 1810, cuando la tropa independentista tuvo ante sí la posibilidad de tomar la Ciudad de México y acabar con la guerra para siempre, Hidalgo decidió no capturar la capital, por temor a los refuerzos que el virrey aseguraba que estaban por llegar. Esto llevó al quiebre definitivo con los líderes militares y a la deserción de la mitad del ejercito insurgente. 

El final de la historia es harto conocido: el 17 de enero de 1811, la falta de unidad, preparación militar, los desacuerdos y excesos, llevaron al desastre de la batalla en el Puente de Calderón, donde la derrota insurgente selló el destino de Hidalgo, Allende, Juan Aldama, Mariano Abasolo, y miles de alzados que huyeron antes de recomponer las filas tras un incidente con un carreta de parque. 

Este pequeño recordatorio de la primera etapa de la Guerra de Independencia, nos sirve de clarísimo y singular ejemplo sobre el derrotero que rige los movimientos que se gestan en las redes sociales: de un ideal surge un líder, cautivador, que aglutina a miles de usuarios “de a pie” para cumplir una misión no siempre del todo clara. 

Este “libertador” de la web poco a poco consigue allegados expertos en el tema para asesorarle, pero a la larga, el poder que su popularidad le confiere, le distancia de estos al considerarlos innecesarios para llegar a la meta común: con sus seguidores puede y le sobra. 

La hueste digital, aunque unida en la forma, en el fondo padece los problemas propios de una idea, justa, pero demasiado heterogénea en su aplicación real, como fueron #YaMeCansé, #YoSoy132, #VotoNulo, #SoyProle o las incontables “ladies” que desataron toda una “guerra de castas”; pues entre los líderes y los seguidores, existen diferencias entre el método a seguir, e incluso, el objetivo, que a estas alturas ya está fuera de lo ideal, y sí dentro de lo imposible. 

Bajo estos “estandartes”, los “cibermilitantes” atacan con todo a los enemigos declarados, no siempre con el debido respeto al ideal de paz y amor que dicen defender, y mucho menos, con el cuidado a la opinión del resto de los usuarios que, sin deberla ni temerla, quedan entre dos fuegos, víctimas de los “tweets” cargados de malicia y deshonra de ambas facciones. Para este punto, las cabezas pensantes ya no pueden ocultar sus diferencias y viene la separación que, como sucedió con #YoSoy132, terminó aliando a uno de sus adalides con el “enemigo televisivo” del movimiento. 

Ante la falta de liderazgo, las derrotas aparecen de la mano de los “bots”; los “hashtags” ya no tienen el mismo impacto, la insurgencia digital decae y las huestes se retiran en busca de mejores formas de emplear sus ciento cuarenta caracteres. 

En tanto, los cabecillas, como Hidalgo, Allende y Aldama, desaparecen de la red, aunque a diferencia de los próceres de la Independencia, con sus cabezas intactas.
 

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios