18 de Septiembre de 2018

Opinión

La seguridad policial y los derechos humanos

Los policías están policiales están facultados por ley para el uso de la fuerza, y de acuerdo con el protocolo correspondiente pueden utilizar armas.

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Indiscutiblemente que la seguridad ciudadana es uno de los temas de mayor importancia, tanto para las autoridades, sean federales, estatales o municipales, como para la población en general.

Transitar por las calles de las ciudades en nuestro Estado, a cualquier hora del día o de la noche, no implica un riesgo como el que representa en otros Estados del país, especialmente en las zonas fronterizas. Eso es algo que merece el reconocimiento de tirios y troyanos.

Sin embargo, hay otra arista tan difícil de lograr, como esa misma tranquilidad, y es el que se respeten las prerrogativas humanas, y ahí es donde la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán ha centrado su esfuerzo, para que agentes de las diferentes corporaciones policiales, en todo el Estado, especialmente las municipales, reciban la capacitación adecuada en este campo.

El pasado día 3 de este mes entregamos constancias a 75 agentes de la Policía Municipal de Progreso, a quienes impartimos la capacitación “Derechos Humanos, Detenciones y Condiciones en las Cárceles Municipales”, los días 20, 23, 24 y 30 de septiembre.

El acto protocolario de la entrega de constancias se realizó en la Casa de la Cultura del H. Municipio, a cuyo alcalde, Daniel Zacarías Martínez, agradezco las facilidades que nos otorgó para cumplir con nuestra tarea formativa en la cultura de los Derechos Humanos, al igual que a los presidentes municipales que también nos han apoyado; a la regidora Georgina Muñoz Martínez, quien llevó la representación del Alcalde, y al director de la Policía Municipal de Progreso, Carlos Eduardo Flores Moo.

Es obvio que los agentes policiales están facultados por ley para el uso de la fuerza, y de acuerdo con el protocolo correspondiente pueden utilizar armas según sus funciones, pero lo que de ninguna manera les está permitido es el ABUSO en el uso de esa fuerza.

Los Derechos Humanos de los detenidos están tutelados por la ley, y en razón del espacio me limitaré a señalar algunos artículos contenidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, por ejemplo, en el 20, Apartado B Frac. III que consigna que tiene derecho a ser informado, desde un principio de las prerrogativas que en su favor señala la Constitución, así como el derecho a no ser obligado a declarar, apartado B, Frac. II que también indica que no será incomunicado, intimidado o torturado.

El Art. 16, párrafo X le garantiza que no será retenido por más de 48 horas por el Ministerio Público sin que se le ordene su libertad o se le ponga a disposición de la autoridad judicial, a menos que el plazo se duplique por tratarse de delincuencia organizada.

El Art. 18, párrafo I señala que sólo por delito que merezca pena corporal será acreedor a prisión preventiva, y en ese caso la detención será en un sitio distinto del lugar en donde estén las personas sentenciadas.

No hay que olvidar que ninguna detención podrá ser superior a las 72 horas, a partir de que el indiciado sea puesto a su disposición, sin que se justifique con un auto de vinculación a proceso en el que se expresará: El delito que se impute al acusado, el lugar, tiempo y circunstancias de ejecución, así como los datos que establezcan que se ha cometido un hecho que la ley señale como delito y que exista la probabilidad de que el indiciado lo cometió o participó en su comisión. La prolongación de la detención será sancionada de acuerdo a la ley penal, Art. 19, párrafos I y VII.

Mucha cuidado han de tener las autoridades cuando tienen que efectuar una detención, porque caerían en la ilegalidad si no actúan de acuerdo con las leyes aplicables en la materia.

La detención sería arbitraria cuando el servidor público, en ejercicio de sus funciones, se exceda en la aplicación de la fuerza pública y actúe más allá de lo que la normatividad le permite, violentando con esa conducta los Derechos Humanos que nuestro régimen jurídico establece.

Son muchas las normas que han de observarse para la seguridad de los detenidos y consecuentemente para la protección de sus prerrogativas, así como lo establecido en los ordenamientos que indican lo que ha de observarse en la seguridad para los internos en esos sitios de detención porque: Todo mal tratamiento en la aprehensión o en las prisiones, toda molestia que se infiera sin motivo legal, toda gabela o contribución, en las cárceles, son abusos que serán corregidos por las leyes y reprimidos por las autoridades, de acuerdo al mismo Art. 19.

La tarea es importante, y el trabajo hemos de hacerlo de manera conjunta sociedad, autoridades y desde luego los organismos protectores de los Derechos Humanos.

El esfuerzo vale la pena y el éxito en la tarea lo coronará el hecho de que la ciudadanía refuerce sus niveles de confianza en los organismos encargados de velar por la seguridad pública y por el legítimo brillo, respeto y observancia, tanto de las leyes como de los Derechos Humanos.

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