19 de Septiembre de 2018

Opinión

Las mujeres decentes de la 58

Este libro contiene una serie de entrevistas a 22 sexoservidoras que trabajan en la calle 58 y otras partes del centro de Mérida.

Compartir en Facebook Las mujeres decentes de la 58Compartir en Twiiter Las mujeres decentes de la 58

Gracias a la gentileza de Christian Rasmussen recibí como uno de mis regalos navideños el libro: “Las mujeres decentes de la 58”, este libro contiene una serie de entrevistas a 22 sexoservidoras que trabajan en la calle 58 y otras partes del centro de Mérida. El estudio antropológico de Christian es apasionante, cada uno de sus libros suelen ser inspiradores y fuentes de referencia sobre el paisaje cultural de Yucatán. Su iniciativa para entrevistar a estas mujeres entrega un documento sencillo pero preciso del mundo de la prostitución.

La mayoría se dedica a ese oficio para alimentar a sus hijos: “Yo empecé mis trabajos porque mi esposo era un drogadicto, un borracho…No voy diario…Lo hago para ayudar a mis hijos, porque lo que más desea una madre es salir adelante para el bien de sus hijos…Trabajo en esto por necesidad, porque no tengo estudio y tengo que sacar adelante a mi hija. Trabajo para tener mi propia casa donde pueda vivir con mi hija”. 22 mujeres cuentan su historia de vida, sus deseos y dificultades: “Los policías siempre nos quieren correr de la calle, pero yo les contesto: ¿acaso no somos mujeres de la calle? (Curiosamente en el código penal del estado, la prostitución no está tipificada como delito)... A veces los borrachos te pegan o no te quieren pagar y a veces hay pleito con las mismas compañeras… He estado en la Peni… unas amigas me acusaron que yo había agarrado un celular, salí absuelta, la persona que agarró el celular ya está en la peni, pero mientras, psicológicamente te lastimas”.

Íntimos momentos que sorprenden con historias viejas que parecieran leyendas urbanas, pero que aparecen con desnuda verdad, como la primera vez del joven adolescente que es llevado a conocer mujer: “Un muchacho de 14 años, lo trajo su papá. Pero como es un niño, no hicimos nada, porque él no quiso. Entonces nos pusimos a hablar de cosas más infantiles, porque a él no le interesaba lo que es un servicio. Nomas vino para que su papá dejara de hostigarlo”.

Con bordados de Elena Martínez y dibujos de Gabriel Ramírez, este libro de publicación independiente está a la venta únicamente a través del autor ([email protected]) y se imprime bajo previo encargo. Hablamos ahora de hacer teatro con ese texto, nosotros lanzamos un deseo al mar, el tiempo dirá si llega a buen puerto. Las prostitutas, como los boxeadores, no pueden permitirse una debilidad, porque las noquean. L.R.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios