27 de Mayo de 2018

Opinión

Leyendas urbanas sobre el pollo

En el ganado bovino desafortunadamente sí está muy difundido el uso de clembuterol.

Compartir en Facebook Leyendas urbanas sobre el polloCompartir en Twiiter Leyendas urbanas sobre el pollo

Últimamente, ante la avalancha de “productos orgánicos” y oferta de alternativas sanas de alimentación he estado en foros donde he escuchado a personas advertir terminantemente dejar de consumir carne de pollo, aduciendo que se inyecta hormonas a las aves para agilizar su crecimiento.

En tal discurso apoyan su convicción con historias de horror, desórdenes hormonales en niñas y adolescentes, trastornos que ponen en evidencia la masculinidad del hombre, su efecto hombruno en la mujer y otras más. 

Es lamentable que estas aseveraciones sin fundamento alcancen incluso a profesionales de la salud, médicos, nutriólogos y otros que contribuyen a diseminar este mito urbano boca a boca.

Contribuir a la ignorancia de este tema no es culpa del ciudadano, quien es víctima de la desinformación propulsada por instancias a las que no les interesa que se consuma carne de esta ave doméstica no obstante que a la fecha nadie ha demostrado en ningún país que se apliquen hormonas y que no exista ninguna evidencia científica de ello.

Al ser un asunto de percepción ciudadana, se hace urgente que las empresas productoras y Sagarpa tomen cartas en el asunto de manera inmediata, propiciando la divulgación precisa para informar a la sociedad. Así, al tiempo de dignificar la producción avícola yucateca, se hacen del conocimiento del consumidor los avances en genética, nutrición y manejo que representan el compromiso de los productores locales para ofrecer proteína de origen animal de calidad. 

No es el caso del ganado bovino donde desafortunadamente está muy difundido el uso de clembuterol. El empleo de este producto es un delito de acuerdo con la Ley Federal de Sanidad Animal. Son entonces el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimenticia (Senasica) y la delegación de Sagarpa, mediante su programa “Proveedor Confiable”, los responsables de sancionar al infractor y garantizar terminantemente la ausencia de este producto al consumidor de carne de res.

Se espera que éste exija a las carnicerías cumplir con esta disposición y que eviten ofrecer producto contaminado.

Ejercer la libertad para seleccionar nuestros alimentos es algo de todos los días y existen muchas vertientes actuales de donde escoger. Habrá que insistir en evitar la mentira y para atraer adeptos a nuevas propuestas.

Vaya biem.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios