23 de Septiembre de 2018

Opinión

Lunch

El pasado el martes 20 se cumplieron 84 años de haberse tomado una de las fotografías más famosas de la historia.

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El pasado miércoles 21 se celebró en Latinoamérica el Día del Fotógrafo, y el martes 20 se cumplieron 84 años de haberse tomado una de las fotografías más famosas y más vendidas de la historia: “Lunch atop a skyscraper”, o “Almuerzo en lo alto de un rascacielos”. 

Muchas veces se ha atribuido erróneamente la autoría de esa fotografía, que muestra a once obreros de la construcción comiendo su almuerzo sentados sobre una viga de acero, y con los pies colgando sobre las calles de Nueva York a 256 metros de altura, a Lewis Hine, ya que fue un precursor del documentalismo fotográfico, que se preocupaba por el bienestar de los menos favorecidos, y entre 1930 y 1931 documentó la construcción del Empire State Building con una colección de fotografías llamada “Men at Work” que publicó en 1932 y que pretendía mostrar las condiciones extremas, rozando el heroísmo, en que laboraban los trabajadores que construían los grandes rascacielos que en ese entonces se levantaban en la isla de Manhattan.

La realidad es que esa famosa fotografía fue capturada, según algunos archivos, el 20 y, según otros, el 29 de septiembre de 1932, desde el piso 69 del edificio RCA (hoy edificio GE), en el Rockefeller Center, durante la última etapa de su construcción, y se publicó por primera vez en un suplemento dominical del New York Herald Tribune el 2 de octubre del mismo año. En aquella época si un periódico o agencia enviaba un fotógrafo con una misión asignada no se acostumbraba reconocerle la autoría de sus imágenes, por lo que hasta 2003 se consideró de autoría anónima.

La agencia Corbis, una empresa fundada en 1989 por Bill Gates, adquirió en 1995 la propiedad del negativo original en placa de cristal, que por cierto hoy se encuentra roto en 5 pedazos, como parte del archivo Acme Newspictures, y, al cerrar sus puertas Corbis hace 4 meses, la propiedad de sus imágenes pasó a formar parte de la empresa Getty Images.

En 2003, Joyce Ebbets reveló que su esposo ya fallecido, el fotógrafo Charles Clyde Ebbets, habría sido quien tomó la fotografía. Corbis supo de esto y reconoció la autoría de Ebbets. Joyce y su familia fueron invitadas a un evento magno en la ciudad de Nueva York, en donde fue presentada una gigantesca reimpresión de la famosa imagen. Más recientemente se revelaron evidencias que indican que el día que la foto fue tomada había varios fotógrafos presentes en ese edificio, de modo que no era posible saber con certeza quién de ellos la había capturado, así que desde 2012 se le ha vuelto a señalar como una fotografía de autor anónimo.

Hoy en México, al igual que durante la gran depresión en Estados Unidos de Norteamérica, las condiciones de salud y seguridad de los trabajadores en obra sigue siendo un tema de alta importancia que los empresarios de la construcción y las autoridades debemos atender.

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