23 de Febrero de 2018

Opinión

Margalli, una vida en el rock

Hacer rock de manera independiente en nuestro país es una labor titánica...

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Mantenerse vigente en el medio del rock no es cosa fácil, se tiene que pasar por varios obstáculos; hacer rock de manera independiente en nuestro país es una labor titánica.

Uno de los guitarristas que ha hecho escuela es sin duda Jarris Maralli, no solo por sus participaciones en distintas bandas sino también por dar clases a varios músicos de la escena nacional y es por eso que el sábado pasado se le hizo un homenaje en El Chopo por dedicarle toda una vida al rock.

Jarris empezó su carrera desde los nueve años de edad, componiendo algunos temas (“Agua dorada” que se puede escuchar en su disco “Soul”), hizo también teatro infantil y participó en algunos programas de televisión entre los que resalta “En familia con Chabelo”.

Ya en su adolescencia, formó bandas importantes que fueron un parteaguas en la escena independiente en nuestro país.

Mistus y Ninot son parte importante en la carrera del virtuoso guitarrista. Hay que reconocerle también siempre ha tenido el tiempo para los nuevos talentos, pues se ha dedicado desde siempre a dar clases a los que aspiran a tocar el instrumento de las seis cuerdas con un sistema que ha desarrollado y perfeccionado a lo largo de los años.

“Jarris y la luna verde” fue su primer trabajo como solista, lleno de fuerza en sus acordes, con mensajes de contestatarios como el rock lo tiene que decir. En 1998 se unió al grupo Jaguares y grabó la producción “Bajo el azul de tu misterio”.

Hablar de Jarris es hablar de técnica, virtuosismo y sentimiento al tocar una nota, eso es lo que le transmite a sus alumnos y claro en cada uno de sus discos como “Soul”, 2002, que fue alabado por David Fricke, director y crítico de la revista Rolling Stone, en esta producción Jarris envuelve en su misticismo a todo aquel que escuche el material.

En 2009 nos regaló otra joya musical, “Crudo”, en el que hace gala de riffs potentes y armonías que rayan en lo perfecto.

Sin duda es muy merecido su reconocimiento por su trayectoria, sus discos, su visión y su aporte a las nuevas generaciones en su papel de maestro, por esto y más, me uno al reconocimiento al gran Jarris Margalli. Blues man.

Estimados lectores nos leemos la próxima semana.
Saludos y mucho rock.

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