26 de Septiembre de 2018

Opinión

Marybel Villegas y su verdadera identidad

Finalmente decidió salir del closet político y revelar, al menos públicamente, su verdadera identidad partidista al lado del PRI...

Compartir en Facebook Marybel Villegas y su verdadera identidad Compartir en Twiiter Marybel Villegas y su verdadera identidad

Finalmente Marybel Villegas Canché decidió salir del closet político y revelar, al menos públicamente, su verdadera identidad partidista al lado del PRI, nada nuevo si se analiza su estrecha relación con el ex gobernador  Félix González Canto durante el sexenio de éste. 

Villegas Canché es una mujer joven que se catapultó a los escenarios políticos partiendo hace menos de diez años de un cargo administrativo sin relevancia dentro del DIF de Benito Juárez, gracias al apoyo que le brindó el entonces alcalde Juan Ignacio García Zalvidea, “Chacho”.

De esa manera Marybel Villegas siguió un derrotero político similar aunque no en el mismo orden, al de su padrino, luciendo sin mayor empacho las playeras de los partidos Verde Ecologista, de la Revolución Democrática y recientemente de Acción Nacional.

Intentó sin suerte hace unas semanas ser postulada a un cargo de representación popular por el Partido del Trabajo y de manera sorpresiva dio a conocer a principio de mayo una intención incoherente por retornar al PRD y ser registrada como precandidata sin tener vigentes sus derechos como militante de ese instituto político. Para muchos, la muerte anunciada de Marybel, dentro de los escenarios partidistas, era un hecho…

Sin embargo, la ex diputada panista en la XI Legislatura local supo aprovechar muy bien las relaciones cultivadas durante su vertiginosa y polémica carrera en el servicio público y en un acto de desesperación personal decidió jugar su última carta aunque para ello tuviera que salir del closet político de la simulación. Tuvo suerte y encontró la coyuntura perfecta: la misma desesperación del lado de los priístas por no cederles ningún espacio a una desafiante y crecida oposición representada en el terreno fáctico por el PAN y el PRD.

En política no hay casualidades, todo obedece a intenciones o planes preconcebidos y la admisión de Villegas vino a encajar perfectamente en ese gran rompecabezas que mueven quienes tienen la capacidad y la facultad de decidir en Quintana Roo, es decir los estrategas del grupo en el poder. 

La sustitución del priísta Mario Castro Basto como candidato a diputado por el XV Distrito Electoral, no fue – de entrada – un “sacrificio” político como pretenden hacerlo creer sus seguidores; fue mas bien un acto de rectificación partidista respecto a una candidatura que se vislumbraba perdedora ante el embate de la panista y ex alcaldesa de Lázaro Cárdenas, Trinidad García Argüelles.  

En ese sentido la decisión del Teqroo por hacer cumplir la ley electoral y obligar a la coalición conformada por el PRI-PVEM-Panal a respetar el porcentaje de mujeres en la contienda electoral, representó la oportunidad  de aplicar el viejo adagio popular que reza “para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo”. 

Y pareciera que ese es el verdadero lema de la coalición “Para que tú ganes más” pues los estrategas se han encargado de acomodar las piezas de tal manera que los candidatos del PT (léase Gregorio Sánchez y familia), de Movimiento Ciudadano (Antonio Cervera, del grupo del ex alcalde Carlos Cardín) y Gelmy Villanueva (ex perredista y ahora candidata ciudadana) tienen como única finalidad la de abrir boquetes y pulverizar el voto de la coalición de facto PAN-PRD. La inclusión al PRI de Marybel Villegas tiene la misma lógica.

Pero los estrategas políticos no le midieron correctamente el agua a los camotes y pareciera que ahora su principal problema es cómo enfrentar las críticas ciudadanas a un acto que en las redes sociales es profusamente calificado de deshonesto y de oportunismo electoral tanto para Villegas Canché como para el partido que la ha recibido con los brazos abiertos y por extensión a sus coaliados. Pero eso no es lo peor, todavía no se sabe el efecto que el repudio de una buena parte de la militancia priísta, sobretodo, traerá en el terreno electoral el próximo siete de julio, con alcances que podrían trascender la demarcación del distrito XV.

Los estrategas del PRI tendrán que ceder sus espacios a los operadores políticos para negociar con el ejército de activistas y sobretodo con las lideresas populares de ese instituto que sienten que una vez más se han ninguneado sus derechos estatutarios de afiliación partidista. El mismo sentimiento priva en las otras dos fuerzas de la Coalición. Por eso mismo el mayor enemigo de Marybel no estará representado por sus hasta hace poco correligionarios panistas y perredistas sino por sus nuevos aliados.  

De rebote, la inclusión de Villegas a la Coalición encabezada por el PRI, podría pegarle a Paul Carrillo de Cáceres, un joven que en el terreno electoral se encuentra ahora bien posicionado en las encuestas previas y que se vislumbra ya como el próximo relevo institucional en un municipio convulsionado por la corrupción política y la falta de transparencia en el terreno financiero.  

La congruencia pues, es una acertada bandera de lucha de este prometedor candidato; pero con Marybel dentro del PRI podría simplemente desgarrarse o dejar de ondear.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios