24 de Septiembre de 2018

Opinión

Migrantes invisibles

Dos millones de personas habrá deportado el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, al final de su segundo periodo...

Compartir en Facebook Migrantes invisibles Compartir en Twiiter Migrantes invisibles

Dos millones de personas habrá deportado el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, al final de su segundo periodo; y en México se han levantado duras críticas por la repatriación desde ese país a miles de niños migrantes provenientes de Centroamérica; pero nada se dice –o hace-cuando se destaca que el mayor triunfo de los repatriados es no ser asesinados en los caminos del país azteca a manos del crimen organizado, cuando lo único que buscaban era alcanzar “el sueño americano.”

Porque el mayor riesgo para los cientos de miles de migrantes centroamericanos que anualmente llegan a Estados Unidos no es la repatriación, sino el crimen organizado mexicano no los reclute de manera forzada -pues lo mismo mata por diversión que por negarse a trabajar como “sicario” o “mula”, cargando en sus espaldas droga que se introduce al país del norte.-

¿Acaso ya nadie recuerda que durante los últimos siete años se han localizado por lo menos 200 fosas con cadáveres, en su mayoría pertenecientes a personas que fueron migrantes? El caso más emblemático es el de San Fernando, Tamaulipas, en donde se localizaron 265 cuerpos, gracias a que uno de los migrantes secuestrados logró escapar y señalar la fosa común, además de describir el horror de tener que pelear por su vida, forzado por los criminales a sostener enfrentamientos para su mero divertimento y además para determinar a quién reclutaban como sicario.

Ciertamente, de octubre de 2013 a la fecha se ha generado una complicación más, al ser detenidos unos 47 mil niños en la frontera estadunidense e impedirles el ingreso como antaño se permitía. Se destaca el abandono, la crisis humanitaria e incluso el riesgo de que engrosen las filas de la criminalidad, pero con una liviandad de doble moral que olvida que el hecho de haber llegado vivos hasta la frontera norte es ya un triunfo para ellos.

En este país que parece reinventarse sexenio a sexenio, el gobierno federal ha anunciado que la siguiente semana el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, tendrá una reunión en Chiapas con representantes de los gobiernos de Guatemala y Belice para tratar temas relacionados con el ordenamiento de la frontera sur –no se ha dicho por cierto si estarán autoridades de entidades como Quintana Roo, principal frontera con Belice.-

Según destacaron medios nacionales como Milenio, el objetivo es “evitar que los indocumentados queden expuestos a la delincuencia y demás riesgos. Además, el titular de la Segob regresará en estos días a Tamaulipas para evaluar la situación de los niños migrantes en esa entidad.”

El recuento de fosas clandestinas hecho hasta marzo del presente año –y que por obviedad no incluye las recientemente encontradas en Michoacán y Veracruz, en donde se localizaron más de una veintena de cuerpos–, son muestra evidente de que en esas fosas comunes se entierran más que narcotraficantes, en Tamaulipas, Michoacán, Guerrero, Veracruz, Morelos y Jalisco se han localizado hasta ahora casi mil cadáveres.

Evidentemente hay que ser sensibles a la tragedia de los niños migrantes, pero también al calvario que viven los adultos que huyen de Centroamérica hacia Estados Unidos para alcanzar una vida digna. Que se realicen las reuniones necesarias, pero también se profesionalicen instancias como el Instituto Nacional de Migración.

Hay que evitar que los migrantes dejen de ser visibles sólo para los grupos criminales y hasta policiacos, que según sus propios testimonios los extorsionan quitándoles lo poco que llevan consigo.

Plenarias existirán muchas, aunque pocos ayuden a personajes como el padre Alejandro Solalinde Guerra, que desde algún lugar escondido en la sierra de Oaxaca sigue intentando hacer del éxodo de migrantes un paso hacia una vida digna, en un país en el que la doble moral impera. Así se observa desde aquí, A Tiro de Piedra. Nos leemos en la próxima.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios