No ahuyenten a inversionistas

No son pocas las voces que opinan en la coyuntura económica actual, adversa por la recesión y debido a la propuesta de reforma hacendaria...

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No son pocas las voces que opinan en la coyuntura económica actual, adversa por la recesión y debido a la propuesta de reforma hacendaria, pues siempre bricamos cuando nos tocan el bolsillo. 

Para que un país pueda generar lo necesario y ser competitivo, se requiere de un equitativo sistema de ingresos que le permita sostenerse, cubrir sus necesidades y planear respecto a las futuras generaciones. Por ello el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2014 prevé un gasto de 4 billones 479 mil 954 millones de pesos, el cual debería ejercerse con transparencia para cumplir primero las expectativas básicas y después combatir con cierto éxito la pobreza, la inseguridad y el desempleo. En paralelo deben garantizarse al menos la salud y la educación. Eso indica la lógica.

En ese sentido, la reforma propone dos nuevas leyes: la de hidrocarburos y la del Impuesto Sobre la Renta (ISR), que gravaría las utilidades obtenidas en la Bolsa de Valores. Por otra parte se eliminaría el impopular Impuesto Empresarial de Tasa Única (IETU) y el Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE), aunque desaparecería la tasa de 11 por ciento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para pagar el 16%. 

Lo criticado por muchos es que mantener los alimentos y las medicinas exentos de IVA motivó que el gobierno de Enrique Peña Nieto viera de qué otras áreas puede llevarse recursos a las arcas. De aprobarse su propuesta, ahora habrá que pagar IVA por colegiaturas, venta y/o renta de casa o por beber un refresco.

Lo otro inquietante es que afectaría la inversión extranjera directa en el país debido a que las empresas tendrán una carga tributaria real de 37% por concepto de ISR. Lo anterior es una mala noticia para Quintana Roo, un estado que depende del turismo y la inversión constante en ese rubro. 

Debe cuidarse ese aspecto, sobre todo porque 2014 parece un año prometedor en la materia. Según un reporte reciente, al menos el 30% de los 8 mil 631 millones de dólares anunciados por el Consejo Nacional Empresarial Turístico serán para la construcción de 10 hoteles en Isla Mujeres, Riviera Maya, Puerto Morelos, Cozumel y Akumal. Muchos son de cadenas extranjeras que planearon invertir antes de conocer el contenido la reforma.

La noticia alentadora es que se propone un sistema universal de pensiones y un seguro para el desempleo leyes propias. 

Lo realmente positivo es que además busca nuevas medidas para evitar que los gobiernos estatales hagan mal uso del dinero; para evitar que el dinero termine “extraviado” entre muchos otros gastos. 

Un ejemplo: la propuesta del Ejecutivo es que la transferencia de recursos federales hacia los estados, para la compra de medicamentos, pueda hacerse también en especie. Es decir, enviarle a las entidades directamente los productos farmacéuticos en vez de dinero. Este cambio cerraría la puerta a los funcionarios locales para que destinen esos millones a propósitos indebidos. Incluso se plantea que si la administración federal no compra directamente los productos, serían cuentas específicas y no las arcas estatales las que registren los depósitos. 

Está ahora en manos de los legisladores federales decidir. Ya sea que admitan, rechacen o modifiquen el plan presidencial, resulta necesario se implementen medidas en beneficio de las clases baja y media, amarren las manos a los gestores del gobierno estatal acostumbrados a la opacidad y no ahuyenten a los inversionistas.

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