09 de Diciembre de 2018

Opinión

Póopol Wuuj

Un auténtico acontecimiento editorial es la presentación del Popol Vuh en edición bilingüe maya yucateco y español.

Compartir en Facebook Póopol WuujCompartir en Twiiter Póopol Wuuj

Un auténtico acontecimiento editorial es la presentación del Popol Vuh en edición bilingüe maya yucateco y español, Póopol Wuuj con la nueva grafía, hecha con el múltiple patrocinio del Gobierno de Yucatán a través de la Secretaría de la Cultura y las Artes, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Instituto Nacional de Antropología e Historia, la Universidad Modelo y la Universidad de Los Andes de Mérida, Venezuela.

El sello editorial corresponde a Ediciones El Otro, El Mismo, dirigida por el maestro venezolano Víctor Bravo, quien tuvo la iniciativa de emprender esta aventura que llega a puerto después de más de dos años de iniciada, con ediciones gemelas en México y Venezuela.  La edición, nos dice el maestro Bravo, “entrega la obra al hablante maya que nos es contemporáneo… el gran libro de los mayas realiza su profunda metamorfosis hacia su condición originaria y produce de este modo un renacimiento de la obra que se ofrece al lector del siglo XXI”.

La edición mexicana se presentó el pasado 26 de noviembre en el Palacio Cantón y el 29 en el Museo Nacional de Antropología e Historia, con la participación del Dr. Mario Ruz y los coordinadores de la obra, el poeta Rubén Reyes Ramírez y el lingüista e investigador Fidencio Briceño Chel, quien junto con Gerónimo Ricardo Can Tec,

José Cano Sosaya y Marcelina Chan Canché, lingüistas jóvenes y audaces como su mentor, todos hablantes nativos de maaya t´aan, el maya yucateco, condujeron los trabajos para contar con una traducción de la antigua versión en maya quiché. En la presentación, los autores leyeron párrafos de la obra en maya yucateco y en español. La edición es preciosa y cuenta con ilustraciones de José Pool “Mashka”, que por sí solas merecerían un comentario aparte.

¿Por qué emprender una tarea tan compleja, retadora y polémica? Una primera motivación es que el habla del maya yucateco pervive en la más numerosa de las poblaciones mayas, por lo que vale la pena abrir vías de acceso y comprensión a este relato primordial; una segunda razón es, como lo afirman Rubén Reyes y Fidencio Briceño en su presentación, que “con las recientes investigaciones que descifran los textos y monumentos mayas, salta a la vista que durante más de quince siglos, desde Palenque hasta Copán, los mayas se contaron un mismo relato, una misma historia en torno a los orígenes del universo y las bases primordiales de la vida civilizada”.

Con esto se rebasa la especulación sobre si en la primera transcripción de la tradición oral recogida en caracteres latinos poco después de la conquista, se habían  injertado elementos de sincretismo religioso. Y, finalmente, una tercera razón para emprender este reto es porque se puede, porque Fidencio Briceño cuenta con las llaves maestras para acometer la tarea. Por de pronto, repito las palabras puestas por él en la invitación: Maaya t’aane’ u chikul kuxa’ano’on! ¡La lengua maya es señal de que estamos vivos! 

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios