Preguntas y respuestas

Hay que practicarlas en el diálogo intrapersonal, es decir, con uno mismo. Si formulamos preguntas inteligentes y concretas, obtendremos respuestas inteligentes...

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La inteligencia es una cualidad que se demuestra generando una buena cantidad de buenas preguntas y emitiendo algunas buenas respuestas.- Jostein Gaarder, escritor  

Cuando entablamos un diálogo creamos preguntas que provocan respuestas. Hay preguntas tontas, otras indiscretas; las hay maliciosas para comprometer al otro y las hay inteligentes. Las preguntas inteligentes son inspiradoras para crearnos una vida óptima. 

Hay que practicarlas en el diálogo intrapersonal, es decir, con uno mismo. Si formulamos preguntas inteligentes y concretas, obtendremos respuestas inteligentes. Ejemplo: ¿qué rumbo lleva ahora mi vida? Esta pregunta nos abre la posibilidad de corregir el rumbo y evitar el desastre inevitable al no lograr los objetivos que nos hemos propuesto para una vida satisfactoria. Hay un fuerte impacto cuando nos preguntamos acerca de nuestros sentimientos y pensamientos. Las preguntas de fondo, sirven para evaluar lo que nos es importante, también nos guían para la toma de decisiones; nos ayudan a definir cómo nos sentimos, a reconocer prioridades o reacomodarlas al clarificar nuestra visión de la realidad. 

Me gustan las preguntas que enriquecen. Se enfocan en la acción y ayudan a encontrar alternativas y opciones. Nos hacen responsables para ser actores de la propia vida. Las preguntas nos modifican el enfoque mental, podemos ver riesgos y sopesar costo–beneficio. La mente analiza y se nos ocurren ideas y opciones. Ej.: “¿Qué está a mi alcance para que esto funcione?”. “¿Qué puedo aprender de esto?”. También las hay de posibilidad: “¿Qué pasaría si…?”. “¿Manejo mi economía profesionalmente, conscientemente?”. 

Existen preguntas para tomar consciencia de las emociones, estados de ánimo y sentimientos, por ejemplo: “¿Cómo puedo prevenir y manejar mi coraje, mi ira?”. “¿Qué significado tiene esta situación para mí?”. “¿Qué puedo pensar o hacer para superar el miedo?”. 

Las preguntas de resultados son muy valiosas, ejemplo: “¿Cómo puedo interesar o involucrar a otras personas?”. “¿Qué sí está en mis manos cambiar?”. “¿En qué baso mis conclusiones?”. “¿Qué puedo crear para ganar más…?”. Las preguntas que llamamos de destino, como: “¿Qué es valioso en mi vida?”. “¿Qué es lo que quiero?”. “¿Cuál es la lección más importante que he recibido?”. “¿De qué estoy [email protected]?”. 

La verdad es que preguntas inteligentes crean una vida superior. Comprobemos el impacto de las preguntas en nuestros pensamientos, sentimientos y en nuestras decisiones y los “milagros” no se harán esperar.  

¡Ánimo! hay que aprender a vivir.

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