19 de Abril de 2018

Opinión

Primero lo primero, general

En un espectacular golpe contra el tráfico de “fayuca”, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública detectaron un gran cargamento de cigarrillos de origen chino que estaban siendo introducidos de manera ilegal al territorio mexicano.

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En un espectacular golpe contra el tráfico de “fayuca”, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública detectaron un gran cargamento de cigarrillos de origen chino que estaban siendo introducidos de manera ilegal al territorio mexicano.
 
Vistiéndose de guardianes de la justicia y  de las fronteras, los policías estatales decomisaron los millones de cigarros “piratas” antes de que el dudoso producto llegara a las tiendas de nuestro país, evitando la consecuente afectación a la economía y posibles riesgos en la salud de los consumidores inocentes. 
 
El millonario decomiso fue presumido por la Secretaría de Seguridad Pública con toda razón, pues con esta acción se combate con dureza el contrabando, delito muy común en nuestra frontera sur que debe ser atendido por las corporaciones federales como la PGR y la PFP, dadas sus características.
 
Y es que mientras los elementos de la Policía Estatal Preventiva andan cazando fayuqueros, los delitos comunes suben como la espuma en la capital y en sus alrededores, dejando a los ciudadanos indefensos ante los delincuentes que actúan con total impunidad.
 
Primero lo primero, y la responsabilidad prioritaria de Seguridad Pública es inhibir la delincuencia que afecta a la población, lo cual no se ha hecho en Chetumal, que desde hace un buen tiempo sufre una ola de robos de autos, a casa habitación y a comercios.
 
Mientras los ladrones no respetan ni las iglesias y tienen el tiempo para arrancar cajeros  automáticos o abrir boquetes en las paredes de las tiendas, los policías brillan por su ausencia, fomentando con su ineficiencia el crecimiento de las filas de la delincuencia que opera a sus anchas en la ciudad. 
 
¿De qué sirve?
 
El golpe contundente a los contrabandistas es inobjetable, pero ¿de qué sirve, si mientras le apedrean el rancho a las autoridades federales metiéndose en sus terrenos, su casa se cae a pedazos? 
 
No basta con atacar y desmantelar las redes de contrabandistas que han extendido sus tentáculos en la Zona Libre, y que han corrompido a miembros de las corporaciones federales, yendo y viniendo con total libertad. 
 
Presumen que están acabando con las organizaciones de contrabandistas si no pueden con el paquete de proteger a la gente, que es la que paga los platos rotos. Por eso, tanto el titular de la SSP, Carlos Bibiano Villa Castillo, como sus subalternos, deben regresar a su trabajo en las calles de la ciudad, cuidando a la gente de los delitos que sufren a diario, atacando de raíz las bandas de robacoches, cuidando a la gente de a pie, en lugar de andar en la carretera  correteando contrabandistas de cigarros y ropa de paca. Déjenle eso a los federales, que cada quién tiene su chamba, ¿o no?

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