16 de Octubre de 2018

Opinión

Programando con las patas

Porque Boomerang no es un canal ni para cuarentones ni para un público de todas las edades.

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Yo creo que el mundo se está volviendo loco. A ver, hoy se estrena la cuarta temporada de The Vampire Diaries por el canal Warner.

Ojo, The Vampire Diaries es un título particularmente exitoso en el contexto nacional. Estamos hablando de una espléndida serie dirigida a uno de los mercados más numerosos e importantes del mundo: el de los jóvenes.

¿Pero a qué hora se va a estrenar? A las 13:00. Sí, leyó usted bien. A las 13:00, como telenovela vieja. ¿Y en qué frecuencia? De lunes a viernes.

O sea, ¿cómo? ¿Qué se supone que van a hacer los chavos para verla? ¿Escapar de la secundaria para sintonizarla? ¿Todos los días?

¿Qué onda, señores de Warner? ¿Dónde aprendieron a programar? Me queda claro que los canales de televisión abierta como Azteca 7, Cadenatres y Canal 5 programen sus series de lunes a jueves porque se trata de una ventana con características muy específicas.

Ustedes son televisión de paga. No nos pueden hacer esto. Por su culpa ya le perdimos el interés a Dallas. ¿Quieren que pase lo mismo con The Vampire Diaries? ¿Ese es el juego? ¿Fracasar a propósito como los canales públicos mexicanos?

No, pero espérese, esta locura no termina aquí. Hoy, a las 22:30, comienza 1600 Penn por el canal Fox. Yo ya la vi, está chistosa y viene mucho al caso con las audiencias de este país.

¿Pero con qué cara se la recomiendo si en las redes sociales ya se está manejando la nota de que la acaban de cancelar en Estados Unidos?

¿Qué quiere que le diga? ¿Que la vea porque en algunos años se va a convertir en una comedia de culto que los espectadores resucitarán como Arrested de Development?

En este negocio, como en todos, te cancelan porque no funcionaste o porque hiciste algo que molestó a los patrones o por censura.

Yo no creo que los señores de 1600 Penn hayan enfurecido a las autoridades de Fox ni que Barack Obama haya pedido su cabeza.

Ahí hay algo que duele y duele porque cualquier título merece el beneficio de la duda y porque hay emisiones que truenan en Estados Unidos pero luego aquí son cañonazos.

Conclusión: o Fox comienza a pegar todos, absolutamente todos, sus títulos a su señal en México, o muchos de sus lanzamientos pagarán las consecuencias ante el impacto de internet.

¿Pero quiere que le diga cuál es el colmo de colmos, el dato que me tiene echando espuma por la boca cual tlacuache asesino de La familia del barrio? The Carrie Diaries.

¿Qué es? La precuela de Sex and the City que se estrenó el lunes pasado, a las 20:00, por Boomerang (mañana se repite en diferentes horarios. Búsquelos.).

A lo mejor usted es muy joven, no le tocó o ya no se acuerda pero Sex and the city es una de las series de televisión más importantes de todos los tiempos.

Hay un antes y un después de esta obra maestra de HBO. Jamás, hasta este título, se había hablado así de sexo, moda y Nueva York. Jamás se le había dado una oportunidad a las mujeres solteras mayores de 30 años.

Es más, antes de Sex and the city era rarísimo ver series corales. ¿Qué significa esto? Que contaran la vida de varias protagonistas, que le dieran su lugar a cada personaje, a cada actriz.

Miles de producciones, incluso telenovelas, le deben algo a Sex and the City.

The Carrie Diaries es una maravilla, una serie planteada en capítulos de una hora que cuenta todos los antecedentes de Sex and the City.

Desde las razones por las que Carrie, su narradora, se enamoró de la ropa, los bolsos y los zapatos, hasta cómo fue que perdió su virginidad, su primer viaje a Nueva York y su encuentro con el universo de las publicaciones periódicas.

Es la vida de Carrie, pero adolescente y en los años 80, la cosa más preciosa que usted se pueda imaginar porque es dulce, porque es romántica y porque es nostálgica.

A lo mejor está un poco perdida por el lado de la comedia y porque no es una producción premium, con todo lo que esto implica, pero no importa. Funciona.

Pero, fíjese lo que le voy a decir, funciona para los fanáticos de la serie original, los hombres y mujeres que hoy tenemos más de 40 años.

Y tan funciona que ya somos varios los que estamos enloquecidos reviviendo los años 80, su moda, su música y más, mucho más.

¿Y? ¿Cuál es el problema? ¿Por qué estoy echando espuma por la boca?

Porque Boomerang no es un canal ni para cuarentones ni para un público de todas las edades. Es un gran canal, pero de nicho, para chavitos.

¿Qué le importa a una quinceañera de hoy Sex and the City? ¿Por qué querría conocer la historia de una de sus protagonistas? ¿Nostalgia ochentera? ¡Guácala! ¡Qué flojera!

¿Ahora me entiende? Los señores de Turner, el corporativo al que pertenece Boomerang, van a tronar The Carrie Diaries porque como que vieron chicas y dijeron: es para adolescentes.

¡Y pues no! ¡No! Hay que ver más allá. ¿O usted qué opina?

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