Propósitos

Ultimo día de este año 2016 y como cada año que termina, todos nos hacemos buenos propósitos que en menor o mayor medida nos esmeramos en cumplir...

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Ultimo día de este año 2016 y como cada año que termina, todos nos hacemos buenos propósitos que en menor o mayor medida nos esmeramos en cumplir y que por lo general fallamos en alcanzar. Muchos de estos propósitos son en realidad un simple catálogo de buenas intenciones o deseos, y mayormente están relacionados con la apariencia física, ya sea bajar de peso, hacerse un corte de cabello especial o cambiar el tinte; quizá también esto incluya programar alguna cirugía estética o renovar el guardarropa; otros motivos muy comunes son los relacionados con la prosperidad económica y el disfrute de la misma, iniciar un nuevo negocio, realizar un viaje, comprarse un nuevo automóvil o cambiarse de casa.

Es posible que la razón de que sea alto el índice de fracaso en el intento de alcanzar estos propósitos se deba a que son deseos para los que pocas veces existe la disposición a poner los medios que permitirán alcanzarlos, o tal vez porque algunas veces las metas son demasiado ambiciosas o elevadas y se vuelve difícil conseguirlos. En ocasiones incluso se toma a broma o relajo el hecho de hacerse propósitos y fallar en el intento.

En el entorno actual y ante los acontecimientos recientes que están sucediendo en nuestro país, todo parece indicar que nos enfrentaremos en 2017 a una crisis económica que, aunque ya se estaba previendo, parece que va a resultar de mayor intensidad que la pronosticada. Yo pienso que se avecina una etapa difícil para todos, tendremos que enfrentarnos a grandes desafíos por lo menos durante los siguientes dos años y creo también que, más allá de lo económico, estamos ya ante una profunda crisis política y social, en la cual todos tenemos alguna parte de responsabilidad y, lo más importante, TODOS tenemos alguna pequeña o gran oportunidad y obligación de participar en su pronta solución.

Conviene entonces formularse propósitos, y hoy más que nunca tendrían que ser buenos propósitos de crecimiento, de progreso, de constante mejora, de fortalecimiento de la cohesión social, de mayor participación comunitaria, de transformaciones sensibles y notorias en el ámbito profesional y en el desarrollo humano personal, de crecimiento interior. Propósitos cuyo valor reconozcamos y asimilemos para que eso nos permita contar con la motivación suficiente para perseverar y alcanzar las metas.

Podría pensarse que esto hará aumentar la tasa de fracaso, porque parecen ser metas más elevadas y difíciles, sin embargo creo que si se acometen con seriedad, y se originan del análisis responsable de las circunstancias, también habrá una mayor disposición a poner los medios que permitirán lograrlas. Si eres ambicioso, no reduzcas tus aspiraciones, pero procura que se trate de objetivos que se puedan ir alcanzando parcialmente, es más efectiva la persistencia y el avance en pequeños pasos, que dar grandes, pero arriesgados saltos.

Disfruta las fiestas en familia, prepárate y disponte a lo que viene, ¡deseo que tengas un próspero 2017!

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