10 de Diciembre de 2018

Opinión

Recorte inconveniente

El efecto dominó de esta decisión se traducirá en mayor pérdida de vidas...

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Con este encabezado despertamos hace pocos días: la Secretaría de Hacienda y Crédito Público anunció esta mañana un recorte al gasto público para el 2015 de 124 mil 300 millones de pesos.

¡Hágame usted el favor!, cuando todavía tenemos la resaca del dólar al alza, precios del petróleo a la baja e incremento en el costo de la canasta básica. Dependencias importantes como la Secretaría de Salud y la de Desarrollo Social dejarán de percibir en conjunto 7 mil 49 millones; la principal afectada será la SSA, que será despojada de 3 mil 339 millones. El Issste y la Secretaría de la Defensa perderán 1,500 millones y 1,200, respectivamente. 

Es indudable que un menor presupuesto para el 2015  evitará la adquisición de insumos terapéuticos y equipos indispensables  para con oportunidad establecer el diagnóstico y plan estratégico a seguir ante la enfermedad del doliente. El efecto dominó de esta decisión se traducirá en mayor pérdida de vidas, y prolongados tiempos de estancia hospitalaria, contrastando con las exigencias que cotidianamente imprimen a subalternos los mandos superiores. 

Sin temor a equivocarme, los paganos directos serán los derechohabientes, y de forma indirecta, como ya es costumbre, los médicos, enfermeras, asistentes médicos y todos aquellos que dan la cara día a día. Sí, aquellos que “ni vela tienen en el entierro” cuando de reducción del presupuesto se trata. Estos empleados institucionales tendrán que soportar improperios, malestar, caras largas y exabruptos de dolientes y familiares por los faltantes “in crescendo”.

Los susodichos adquirirán algún libro que haga alusión a los mil y un pretextos o justificaciones para paliar el descontento por la carencia de medicamentos,  estudios de laboratorio  y estudios de gabinete-diagnóstico para alcanzar un diagnóstico de certeza en su cotidiano devenir. Como diría un proctólogo amigo mío: “Y que culpa me tengo, atentamente las hemorroides”.

Es doloroso cómo lo plasmado en el Cuarto Constitucional se desvanece y cual agua entre las manos se escurre sin poder evitar que se esfume lo que con sangre, lucha y honor los constituyentes del 17 (1917) labraron en piedra, con la esperanza de asegurar el futuro de las mayorías, o sea de aquellos que menos tienen.

“Es prematuro precisar qué servicios pueden o no tener impacto, porque se espera que el recorte sea temporal y tan pronto mejore el escenario fiscal y presupuestal se recuperará el gasto a los niveles previos…” (sic): declaraciones de la Secretaría de Salud federal. 

En el camino andamos y nos solidarizamos con los que serán víctimas de este ¡justificado recorte presupuestal!

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