El reino se gana, no se hereda

Siempre he pensado que las personas, a pesar de la situación económica de sus padres, deben aprender a ganarse la vida y saber cuánto cuesta obtener el dinero.
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En la sociedad actual estamos viviendo un fenómeno en el cual cada vez nos topamos con adolescentes o jóvenes con aires de grandeza, con actitudes prepotentes y groseras, incluso en el extremo personas déspotas con las clases vulnerables o los trabajadores del Estado que se encargan de velar por nuestra seguridad. Yo creo que es un fenómeno ocasionado por padres que han enseñado a sus hijos a tener todo sin ganárselo, a que con un clic aparecen miles de pesos en sus cuentas bancarias sin ni siquiera dar un golpe de trabajo para conseguirlo; esto les hace pensar a esos jóvenes que el dinero les puede pagar todo y ese todo los hace poderosos en la sociedad. 

Así es, estamos hablando de los famosos “mirreyes”. Siempre he pensado que las personas, a pesar de la situación económica de sus padres, deben aprender a ganarse la vida y saber cuánto cuesta obtener el dinero. Bien lo dice Warren Buffett: “El mérito es para quien lo gana, si yo le entrego a mi hijo toda mi herencia él sólo será un vividor, mejor que se gane su propio mérito”. Palabras previas a anunciar que toda su fortuna se iba a la beneficencia pública. Es por eso que debemos aprender a ganarnos nuestros méritos, no que nos regalen los de otros;  ganémonos nuestro reino.