19 de Septiembre de 2018

Opinión

Sangre por el control de Norcorea

Desde la fundación de Corea del Norte la familia Kim ha dominado la escena política y mantiene el control del gobierno del país.

Compartir en Facebook Sangre por el control de NorcoreaCompartir en Twiiter Sangre por el control de Norcorea

Al término de la II Guerra Mundial, Corea logró recuperar en 1945 su libertad luego de los años de invasión japonesa. En ese momento la URSS invadió Corea y algunas otras zonas de la región, Estados Unidos decidió unilateralmente crear dos zonas de ocupación separadas por el paralelo 38° situación que rápidamente fue aceptada por la Unión Soviética.

En 1948 los estadounidenses apoyaron la creación de la República de Corea en el sur y los soviéticos impulsaron el establecimiento de la República Popular Democrática de Corea en el norte del país, y es así como se llegó al estado actual de la existencia de las dos coreas.

Desde la fundación de Corea del Norte la familia Kim ha dominado la escena política y mantiene el control del gobierno del país, su primer presidente Kim Il-sung gobernó hasta su fallecimiento en 1994; la presidencia la heredó su hijo Kim Jong-il, quien al igual que su padre gobernó con mano de hierro a su nación hasta su muerte repentina en 2011; el tercero de la dinastía Kim Jong-un, con tan solo 30 años, lleva ya dos años gobernando desde la muerte de su padre.

La juventud del actual gobernante dio origen a muchas dudas con respecto a su capacidad para poder controlar todos los hilos del poder en su país.

El principal asesor de Kim Jong-un era su tío Chang Song-thaek, esposo de la hermana de su padre. El poder que logró acumular el tío lo convertía en el segundo hombre más poderoso en Corea del Norte, fue el encargado de mantener en funcionamiento el aparato del poder mientras se realizaba la transición al nuevo líder; sin embargo, conforme Kim Jong-un consolidaba cada vez más su poder y autoridad, las diferencias con su tutor y el círculo de asesores con los que el presidente contaba se hacían evidentes.

Todos ellos eran mucho mayores que el nuevo dirigente y provenían de los tiempos de su padre, no habían sido seleccionados por él.

Entre los primeros cambios que se dieron se encontró la práctica desaparición del antiguo dirigente de las fuerzas armadas Kim Kyok-sik,  quien después de una visita a Cuba en julio de 2013 quedó relegado y su cargo como secretario de Defensa fue otorgado a Choe Ryong-hae.

En un país en donde los campos de “reeducación” son comunes y la desviación de la línea marcada por el partido es motivo de pena de muerte, este tipo de desapariciones de la vida pública son comunes, miles de refugiados norcoreanos han narrado la brutalidad de la represión y las ejecuciones de aquellos que osan pensar de manera distinta a la del supremo líder.

Ante el habitual silencio de la maquinaria norcoreana, destaca el anuncio de la ejecución del hasta entonces número dos en el poder: el 12 de diciembre Chang Song-thaek fue ejecutado; había sido detenido y acusado entre otras cosas de crímenes contra el Estado y un modo de vida de un “decadente estilo capitalista”.

Se le condenó por antirrevolucionario, criminal fuera de la ley, su nombre e imagen desaparecieron de todos los documentos oficiales de la nación y contrariamente a lo acostumbrado se hicieron públicas todas sus “desviaciones”, con la aparente intención de justificar que alguien de un nivel tan alto en la esfera del poder fuese eliminado de esa manera.

Diversos analistas interpretan esta purga como una afirmación de poder de Kim Jong-un  y la intención de ir pasando a retiro de una manera u otra a los viejos asesores de la presidencia; es también una clara señal de que nadie se puede sentir seguro, ya que si Kim Jong-un no ha tenido reparo en ejecutar a alguien de su círculo familiar, no tendrá ningún escrúpulo en eliminar a quien considere que no sigue fielmente sus políticas.

Se menciona que el principal pecado de su tío fue el promover activamente la adopción de una economía de mercado como la seguida por China, con la intención de acelerar el desarrollo económico de la nación y elevar el nivel de vida de sus pobladores. Kim Jong-un pretende también impulsar el desarrollo de la economía pero a través de una apertura parcial y controlada bajo su voluntad.

El estilo de control brutal y sanguinario de la dinastía Kim parece prevalecer en Corea del Norte y no es improbable que más cabezas rueden en el proceso de consolidación de los planes del líder. Uno de los pocos gobiernos comunistas que quedan en el mundo sigue dando muestras claras de que pretende seguir manteniendo un férreo control sobre su nación y sus pobladores al precio de sangre que sea necesario.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios